
La dificultad más urgente y la que acaparó la disertación del presidente de la Asociación, Adolfo Franke, es el del desequilibrio que generan las importaciones de carne de cerdo, en un entorno marcado por una demanda mundial de carne de cerdo que cayó fuertemente desde mediados del año pasado y generó un sobre stock en los países productores. Así se produjo una fuerte caída en las exportaciones y un aumento exagerado en las importaciones, en especial desde Brasil. Las importaciones de cortes congelados de Brasil llegan a precios inferiores al costo de producción argentino. “El sector porcino no se escapa de las reglas generales: la cotización actual del dólar oficial fomenta las importaciones y penaliza las exportaciones”, precisó el dirigente.
Otro elemento prioritario en la agenda fue el de los sobrecostos impositivos. El titular de la entidad remarcó que el impacto sobre los saldos técnicos del IVA tiene que ver con la caja del productor, y detalló: “Analizando la cuenta IVA, las diferencias entre IVA Ventas, con una alícuota del 10,5%, y el IVA Compras, con un mix de alícuotas entre el 10,5% y 21%, se observa que, salvo rentabilidades antes de impuestos por encima del 20%, el productor paga más en IVA Compras que lo que recibe por el IVA Ventas. Esto genera un saldo técnico de IVA irrecuperable, o sea un sobrecosto impositivo, que tiene la particularidad de que cuanto menor es la rentabilidad mayor es el sobrecosto”.
Franke confirmó que la entidad está a la espera de la aprobación formal de la renovación institucional del sector que transformará a la AAPP en la Federación Porcina Argentina, una iniciativa que fue aprobada por Asamblea en el mes de mayo. Con esta renovación se ampliará la representatividad porque se sumará a las cámaras provinciales de productores.