Primera movilización a gran escala bajo mandato de Boric, cuya popularidad cae

Menos de dos meses después su investidura, el presidente chileno Gabriel Boric enfrenta ya la primera gran movilización en su contra.

Esta semana, camioneros bloquearon carreteras en ocho ciudades del país, exigiendo más seguridad y un control de los precios de los combustibles. La movilización se produce, además, en un momento en que la popularidad del mandatario cae en las encuestas y cada vez más chilenos dicen que no aprobarán la nueva Constitución del país, que se votará el 4 de septiembre.

En respuesta a la fuerte movilización de los camioneros en Chile, el presidente, Gabriel Boric, afirmó este miércoles 27 de abril, que estos demuestran «poca voluntad de diálogo».

«Quienes cortaron rutas ayer habían decidido ni siquiera ser parte de las conversaciones (…) Yo como jefe de Estado no puedo permitir que se impida el libre tránsito a los habitantes de nuestro país», dijo Boric desde el palacio presidencial en Santiago, la capital.

El Ministerio del Interior del país emprendió por su parte nueve acciones legales contra los responsables del bloqueo de las principales carreteras en ocho ciudades del territorio.

La huelga de los trabajadores del transporte se produce tras un aumento de las agresiones en la «Marozona Sur», término para referirse a una zona donde se encuentra ubicada en la actualidad la región histórica de la Araucanía.

La semana pasada, un conductor recibió un disparo en la cabeza y se encuentra en estado grave.

«Sobre el conflicto que existe latente en La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, estamos ocupados y preocupados. Sabemos que es un conflicto histórico que excede el momento actual, y la inaceptable violencia es consecuencia de un problema político e histórico no resuelto», insistió Boric.

«Como Gobierno haremos el mayor esfuerzo por abordarlo desde todas sus dimensiones, de orden público, por cierto, la propiedad de la tierra, el derecho de que exista un pueblo, la lengua, la economía, entre otros factores», agregó.

Los actos de violencia en La Araucanía y otras zonas del sur de Chile se han intensificado en las últimas semanas.

El conflicto, arraigado en la región desde hace años, se ha cobrado la vida tanto de miembros de la comunidad mapuche, el pueblo indígena más numeroso de Chile, como de miembros de la policía.

Además de una mayor seguridad en la carretera, los camioneros, que gozan de gran poder e influencia política en Chile desde la dictadura de Pinochet, también reclaman una normativa que controle los precios de los combustibles, que llevan meses al alza debido a la crisis económica y a la invasión rusa de Ucrania.

El pasado mes de febrero, antes de la toma de posesión de Boric, organizaron una movilización masiva para protestar también contra la inseguridad en la frontera norte, acusando a los migrantes de causarla.