
Uno de los equipos más fuerte de la Liga Jujeña, Talleres de Perico inició los trabajos con la conducción de Esteban Gil, el cual está preparando un equipo para ser competitivo en el torneo local y la Copa Jujuy.
El “Expreso” pudo sostener gran parte de su plantel, aunque no contará para este campeonato con el arquero Carlos De Giorgi quien no llegó a un acuerdo, pero el resto trabaja en el estadio “Plinio Zabala”.
Cabe destacar que junto al técnico Esteban Gil, están a su lado Darío Zampini, ayudante de campo, Ricardo Chañi, preparador físico, Alejandro Torrez, preparador físico, Fabricio Díaz, preparador físico y Gonzalo Tejeda, entrenador de arquero. Además, Talleres tendrá el regreso de Gastón Mamaní quien paso por el club, estaba entrenando en Islas Malvinas, pero como quedará afuera de la Liga, el delantero se sumó al elenco de Ciudad Perico. Asimismo, se incorporaron Daniel Palenque, Daniel Álvarez García y el lateral Marcos Coria, que pertenece a Gimnasia, pero buscará más competencia en el “Expreso”.
Por otro lado, el entrenador de Talleres confirmó que el primer partido amistoso de pretemporada será el 18 de marzo ante Yrigoyen en Perico, será un ensayo para que el equipo se vaya soltando y llegue de la mejor manera al torneo local que todavía no tiene confirmación de inicio.
El retorno más importante es el de Maximiliano López, el delantero se encontraba en el plantel de La Mona, equipo de la Departamental pero el llamado de Talleres cambió los planes y el ídolo regresó al club donde mostró su mejor rendimiento. Para Maxi López no se trata de una experiencia más, sino de algo muy particular volver a vestir la camiseta del “Expreso” por eso no dudo en escribir sus sentimientos en su cuenta de Facebook. “Que me digan las veces que quieran «fracasado» pero no «frustrado». Jamás, jamás voy a sentir culpa por haber intentado mis sueños, así que la cagué de forma descarada, de forma descomunal. Yo no me arrepiento de intentarlo una y otra vez porque no hay una ruta clara sin tropiezos.
Y claro que hay días grises de dolores obstinados, días que se vuelven difíciles, dónde los pensamientos no aparecen, pero jamás tenemos que darnos por vencido porque no es una opción, los inquebrantables no nos rendimos porque no queremos y ni por un segundo pensamos en detenernos a pesar de tener en contra todas las opiniones, aceptamos que hemos perdido batallas, pero seguimos, seguimos sin ser vencidos porque siempre hay un motivo para estar orgullosos de lo que uno hace”.