Boca venció por penales al Barcelona en Arabia Saudita

El equipo de Battaglia se impuso por 4-2 en la definición. Agustín Rossi se lo tapó a Pereira y Guillem Jaime lo tiró afuera.

Con Dalma, Gianinna y Claudia Villafañe en la platea (las únicas tres mujeres en todo el estadio), con el show del entretiempo de Ulises Bueno cantando la canción que su hermano Rodrigo inmortalizó como himno maradoneano, con túnicas en las tribunas y jeques en primeros planos.

Fue un partido parejo, con mejores sensaciones para Boca más allá del triunfo en la tanda de penales. Y eso también habla de los momentos del equipo de Sebastián Battaglia, que puso su once ideal, y el de Xavi, una formación completamente alternativa (juega el sábado contra Elche) cargada de juveniles y con el debut de Dani Alves, con un rendimiento mejor de lo esperado por su larga inactividad.

Siempre tuvo más la pelota el equipo español. Pero en el primer tiempo no logró traducir ese manejo en situaciones de peligro. Es más, Boca quedó a tiro del primero con un par de bochazos largos a Villa. El equipo argentino no sufría y Rossi se mostró firme cuando lo probaron desde afuera, primero Dani Alves y luego Riqui Puig. Lo más lindo de esa primera etapa fue un caño con pisada de Agustín Almendra.

Para el complemento llegaron los cambios (en total, 13) habituales en este tipo de amistosos. El gol tempranero del Barcelona le puso un poco de pimienta al juego. Lo hizo Ferran Jutglà, uno de esos pibes del filial que ya tienen el cartel de futura estrella, con un derechazo soberbio al ángulo. En la previa, Coutinho bajó la pelota con el antebrazo y la acción debió haber sido anulada. No había VAR, claro.

El recambio siguió y, por ese entonces, si alguien escuchaba el relato sin ver el partido difícilmente sabría que se trataba del Barcelona cuando nombraban en cadena a Mika Mármol, Guillem Jaime, Arnaud Comas, Ilias Akhomach…

Luego de unos minutos de asfixia culé tras el 1-0, la pelota y el dominio fueron de Boca, que se potenció con los ingresos. Logró fluidez con Aaron Molinas, manejó el medio con Alan Varela y tuvo velocidad y buenas conexiones con Salvio y Pavón.

El Pulpo González estuvo a centímetros del empate con un cabezazo entrando por sorpresa. Y fue el santiagueño Exequiel Zeballos (otro ingresado) el que la mandó a guardar tras el desborde y el centro de Fabra por izquierda.

Terminó mejor Boca. Y se llevó un merecido premio en la definición desde los doce pasos. Otra vez por penales. Otra vez en una Copa Maradona como la que se llevó ante Banfield a principio de año. Y con el mismo método que venció a Talleres hace unos días para levantar la Copa Argentina.

Agustín Rossi le atajó el zurdazo a Matheus Pereira que fue contra su palo izquierdo y Guillem Jaime tiró por arriba su bombazo. Del lado xeneize, fue pura efectividad: metieron Rojo, Izquierdoz, Pavón y Molinas. Esta vez no hizo falta llegar al último disparo de Salvio.