
La vacunación será obligatoria para el personal de salud y se sumarán más establecimientos que exigirán el certificado
El Gobierno francés recibió este jueves el visto bueno a dos de las medidas más polémicas previstas en el país contra la pandemia: la obligación de presentar a partir del 9 de agosto un certificado sanitario para acceder a bares y restaurantes y la vacunación obligatoria contra el COVID-19 para el personal sanitario.
La entrada en vigor de la nueva ley en la que se enmarcan ambas exigencias estaba pendiente del aval del Consejo Constitucional, el organismo encargado de velar por el respeto de la Carta Magna en la normativa.
El controvertido pase sanitario ha provocado varias jornadas de protestas masivas en todo el país, con críticos que acusan al presidente Emmanuel Macron de poner en marcha una dictadura sanitaria.
Pero el Consejo Constitucional estimó que este certificado supone una “conciliación equilibrada” entre libertades públicas y protección de la salud.
Para incitar a la población a vacunarse, las autoridades impusieron desde el 21 de julio un certificado sanitario para poder ingresar a cualquier lugar de ocio o deportivo donde se concentren más de 50 personas.