
El primer plan que se maneja es la posibilidad que quienes recibieron una primera dosis de Sputnik se queden con esa sola aplicación, pues según el Fondo de Inversión Ruso y el laboratorio Gamaleya (que produce y distribuye la vacuna) la primera dosis tiene una efectividad de hasta 80%. “Que se queden con la primera dosis, porque esta es la que genera una gran cantidad de anticuerpos”, detalló el vocero.
Richter indicó que la segunda vía es poco probable que se aplique, pero confesó que está siendo analizada. Esta consiste en completar la inmunización de los beneficiarios de la Sputnik V con una vacuna de otra marca.
“Que (la dosis rusa) se pueda combinar con otras vacunas. Sobre esto no hay estudios clínicos aprobados, entonces el Gobierno no lo hará mientras esto no exista y no se pueda comprobar”, mencionó.
El último plan que está siendo analizado es volver a vacunar “desde cero” a la población que recibió su primera dosis de la Sputnik V, en caso de que no lleguen las segundas dosis. Según Richter, ya hubo casos similares, de personas que llegaron de Estados Unidos, donde habían recibido su primera vacuna de Pfizer y tuvieron que volver a inmunizarse con otras dos dosis en Bolivia, de otro laboratorio.
La semana pasada, cuando se anunció el retraso de las segundas dosis de Sputnik V, el Fondo de Inversión Ruso comunicó que puede existir una brecha de hasta 180 días, entre la segunda y primera vacuna, lo cual alargaría su efectividad. Sin embargo, esto fue criticado por el Colegio Médico de Bolivia, que denunció negligencia de las autoridades de Salud, por no gestionar la compra de dosis a tiempo.