
Hugo Keith dijo entender el temor de los apoderados, pero con las cifras de vacunación y la Fase 3 en Antofagasta, están las condiciones para que esto ocurra de forma gradual, flexible y voluntaria. «El Covid-19 llegó para quedarse y que convivir con él implica entre otras cosas, volver a clases», sostuvo el seremi. Colegio Médico y Colegios Subvencionados creen que aún no es el momento para el retorno.
En la región hay 140 establecimientos con clases presenciales y el llamado del seremi de Educación, Hugo Keith, es para que esa cifra aumente antes del inicio de las vacaciones de invierno. Y a pesar de que comprende el temor de los apoderados, el seremi añadió que están las condiciones para concretar esto. Los actuales indicadores de la pandemia, la vacunación del personal de este sector y la Fase 3 de Antofagasta, indican que es un momento factible para retomar la presencialidad en la comuna. Keith además advirtió sobre el daño que la emergencia sanitaria ha generado en la educación técnica profesional, con alumnos en cuarto medio que llevan más de un año sin utilizar las herramientas de su especialidad.
El 24 de mayo Antofagasta avanzó a la Fase 3 y desde entonces, las cifras de la pandemia anotan leves pero sostenidos descensos. La región ayer tuvo 73 contagios (45 en la ciudad) y de un total de 5.152 exámenes PCR, la positividad fue del 1%, el número más bajo del país durante la jornada del martes. Los especialistas apuntan a que este escenario se explica por tres factores; el porcentaje de la población vacunada (más de 315 mil personas con el proceso completo), los 57.392 contagiados que se recuperaron de la enfermedad y la aplicación de las medidas de autocuidado.
El seremi de Educación enfatizó que están las condiciones para retornar a clases presenciales y que por ello, espera reunirse con las nuevas autoridades comunales durante los primeros días de julio. “Algunas posiciones las tengo bastante claras. Quienes asumen deben hacerse cargo que en este momento no existe ninguna excusa para no retornar a clases presenciales”, reiteró.
Y en este sentido recordó que un porcentaje importante de los establecimientos de educación parvularia de Junji, Integra y jardines particulares, fueron los primeros en retornar. “En ese grupo etario, uno podría tener serias dudas de que hubiesen aumentado los contagios, pero no ha ocurrido. Pensar que los alumnos más grandes no van a cumplir los protocolos es desconfiar de nuestros propios hijos”, subrayó.
Esto tiene un sentido de urgencia, dijo, porque a pesar de que existen formas de recuperar parte de los contenidos, que ya están priorizados, el tiempo que se ha perdido es irrecuperable. “Lo ideal es que retornen antes de partir las vacaciones de invierno, de tal manera que el segundo semestre se pueda partir de manera adecuada. El comienzo siempre es lento y los mejores embajadores para el retorno a clases son los propios alumnos y apoderados que ya lo hicieron”, declaró Keith.
El llamado del ministerio siempre ha sido que este proceso sea de manera flexible, gradual, segura y voluntaria para los apoderados, añadió. El seremi aseguró que entiende la posición de los apoderados, sin embargo, apuntó a que deben comprender que el Covid-19 llegó para quedarse y que convivir con él implica entre otras cosas, volver a las aulas.
“Estamos todos de acuerdo, no hay nada que reemplace las clases presenciales, estuvimos en el consejo asesor con el Colegio Médico y ellos son partidarios del retorno a clases, con matices en relación con lo que nosotros tenemos, pero nadie discute que es fundamental no solo en lo técnico pedagógico, también en lo psicológico y socioemocional de los alumnos y las comunidades educativas”, manifestó el secretario regional.
La decisión debe ser analizada especialmente para la educación técnica profesional, agregó, debido a que hay alumnos que llevan más de un año y medio de formación que “no han tocado un motor, un torno o elementos de su especialidad”. Una de las formas de ayudar a proteger a nuestros hijos es fijarse en el daño que se está provocando desde el punto de vista educativo y eso también es para los sostenedores que son renuentes en retomar la presencialidad de manera gradual, muy flexible, segura y voluntaria”, insistió Keith.
“Una circulación viral más baja”
El vicepresidente del Colegio Médico, Michel Marín, sostuvo que desde el punto de vista de la salud mental, el desarrollo cognitivo y educacional, es importante que los niños vuelvan a clases presenciales. Esto, sobre todo considerando la brecha entre los estudiantes que cuentan con un computador, conexión a Internet, un sitio para estudiar y que pueden hacer sus tareas con apoyo en la casa, a diferencia de quienes no poseen estas facilidades.
Sin embargo, en cuanto a la pandemia, Marín afirmó que es necesario tomar varias precauciones para estar en un escenario más seguro y eso podría ocurrir cuando “exista una circulación viral más baja”. Aunque tenemos una mayor capacidad de camas críticas en la región lo que incluso lleva a que el hospital reciba pacientes de otras zonas, la circulación viral es el punto más complejo, porque una alta replicación podría traer la aparición de nuevas cepas, por lo que debería estar mucho más debajo de 10 por cada 100 mil habitantes (actualmente supera los 130).
“No me basaría en la Fase 3, porque no sabemos cuándo entramos o salimos, eso lo define el gobierno, pero sí en la circulación viral, ya que independiente de que estemos vacunados no significa que no podamos contagiarnos. También hay que sumar que estén todas las condiciones en los colegios, como ventilación adecuada, distancia y cambio de mascarilla, lo que no me queda claro si en todos los establecimientos puede cumplirse. Los privados están en clases, la brecha mañana será gigante, estamos de acuerdo en retornar a clases presenciales y para eso tiene que bajar la circulación, pero no a cero, porque no eso no va a ocurrir”, analizó el cirujano.
“El retorno debería ocurrir el segundo semestre”
Jorge Lawrence, vocero de la Coordinadora de Colegios Subvencionados del Norte (Copanor), que agrupa a más de 20 mil alumnos solo en Antofagasta, expuso que entre la comunidad educativa hay un gran cuidado de los niños por el temor a la pandemia, pero que el ánimo siempre ha sido retornar cuando las condiciones lo permitan. “Si sacamos la foto hoy, lo más probable es que el retorno debería ocurrir con mayor claridad a partir del segundo semestre, considerando que queda una semana para las vacaciones de invierno. Sería absurdo volver ahora y luego salir de vacaciones”, indicó Lawrence.
Con la vacunación del personal de los colegios se genera una mayor tranquilidad, dijo el vocero de Copanor, pero al mismo tiempo subrayó que eso no implica inmunidad a los contagios y frente a la variante Delta, que sería más contagiosa y que no todas las inoculaciones responden de la misma manera.
“Todos queremos volver a clases presenciales. Si tomamos la evolución de estos últimos dos meses y la proyectamos, vemos con bastante buen pronóstico un retorno a partir del segundo semestre y de manera progresiva, con la profunda duda de la variante Delta que podría cambiar todo”, sostuvo Lawrence.
El vocero de los colegios subvencionados criticó que el Ministerio de Educación no ha anticipado los escenarios de la pandemia, enfocando sus esfuerzos en volver a clases en el aula. “Eso no está mal, pero no tuvimos mayores esfuerzos en el comienzo para capacitar a las comunidades escolares sobre las clases remotas o sacar provecho a las plataformas. Se apostó por volver cuanto antes a la presencialidad, ese relato es pobre y sería bueno que la planificación del próximo año, considere el trabajo remoto tal vez no como la primera acción. La educación cambió con la pandemia, estas modificaciones llegaron para quedarse y no pensemos que en un par de meses volveremos a como era antes del covid o el estallido social”, concluyó.