
Los planteles masculino y femenino de Los Cóndores Rugby Club trabajaron por el bienestar de quienes lo necesitan y sufren las actuales bajas temperaturas imperantes en esta época del año, haciendo especial atención en las personas en situación de calle, a los familiares o personas que deben esperar en hospitales, inclusive a quienes por su trabajo lo hacen en esas horas de frío por la noche.
Si bien la idea es seguir creciendo desde la parte deportiva, no quieren olvidarse de los valores que se inculcan en el club bajo la premisa característica ¡Ser inclusivos, unidos y solidarios para con amigos y el prójimo!
Desde el club se decidió juntar 3 fechas características y en conjunto con los valores que pregona el Rugby. El 19 de junio (Día del Rugbier Argentino), el 20 de junio (Día de la Bandera) y el día del Padre, son situaciones especiales para festejar, por ello, teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente los planteles masculinos y femeninos durante la noche del 19 y el 20 trabajaron por el bienestar de quienes lo necesitan y sufren las actuales bajas temperaturas imperantes en esta época del año, haciendo especial atención en las personas en situación de calle, a los familiares o personas que deben esperar en hospitales, inclusive a quienes por su trabajo lo hacen en esas horas de frío por la noche.
Además, desde Los Cóndores Rugby Club remarcaron que en todo momento se cumplieron todas las medidas de bioseguridad propias de los protocolos vigentes, se decidió acompañarlos con la entrega de una infusión de café caliente y bizcochuelo y mediante la donación de ropa de abrigo a quien más lo necesitan en estos días de frío.
Los dos planteles se organizaron para estar en varios lugares como Hospital de niños, Hospital Pablo Soria, el casco céntrico, el Parque San Martín, la terminal vieja y alrededores.
Se comenzó festejando su día y al instante se celebró el día de la enseña patria, la que portan con orgullo en su camiseta. Asimismo, se mencionó que participaron los hijos y padres colaborando con el prójimo, recibiendo y dando aliento y esperanza, prestando el oído a quienes querían expresarse, en fin, dando un abrazo simbólico, pero sobre todo íntegro, hacia quienes en ese momento lo pedían. Cabe mencionar, que una vez finalizada la actividad cada uno sintió esa sensación de ser solidario y colaborar con los que mas lo necesitan. Un poco de patriotismo, unión y amistad que solamente se siente al recibir una frase que contenga un gracias. Sin dudas fue una oportunidad que llenó el corazón de los jugadores, contribuyó a la cohesión y el trabajo como equipo, no solo en la cancha sino en la vida e incrementó la moral como grupo humano.