
El hecho ocurrió el pasado martes, a media mañana, la joven luego de extraer dinero del cajero se dirigía en dirección a la Vieja Terminal, por calle Jorge Newbery. Al llegar a la esquina con calle Campero un hombre que caminaba delante de ella levanto algo del piso, una bolsa transparente en la que le pareció había dinero. Entonces esta persona, luego de observarla buscando complicidad con la mirada, le dijo “mira, me encontré dinero, sino me lo encontraba yo te lo encontrabas vos”, para luego preguntarse también interpelando a la que sería su víctima ¿de quién será? En ese momento observó que una mujer mayor se bajaba de un auto y se retiraba.
Luego de este primer momento, lograda ya la complicidad de la joven, le ofreció que lo acompañara hasta su camioneta para ver cuánto dinero era y de ahí nos vamos a la comisaría a devolverlo. La mujer accedió y lo acompaño unos metros hasta una camioneta blanca donde se detuvieron e iniciaron una conversación parados al lado de la camioneta, repentinamente apareció otro hombre dirigiéndose a ella le dijo “una señora me indicó que Ud encontró dinero que se le había caído a mi patrona, eran $95.000”. Entonces la mujer le respondió que ella no había encontrado nada y que solo tenía el dinero que recién había sacado del cajero y que si quería podía ver en su mochila que no tenía nada. Acto seguido sacó su billetera para mostrar que no tenía esa cantidad de dinero, lo cual la exculparía.
Como la situación ya se había puesto tensa, el sujeto que le había comentado que encontró el dinero, le reclamo la actitud al otro hombre, defendiéndola le dijo que ella no había encontrado nada y le quito la billetera y celular de las manos a la vez que le decía que vaya hasta la esquina que él iba a arreglar el tema con quien, luego se sabría, cómplice. Antes le devolvió la billetera pero no el celular. Como ella tenía en su bolsillo la bolsita que supuestamente contenía el dinero encontrado se confió y se fue a la esquina a esperar el regreso del supuesto defensor.
Mientras esperaba en la esquina decidió ver que contenía la bolsita la abrió y en ese momento se dio cuenta que había sido víctima del cuento del tío pues adentro de la bolsa solo había papel de diario.
Rápidamente miro hacia donde debía estar quien se quedó con su celular pero, claro, habían desaparecido, igual que el dinero que tenía en la billetera.