
El caso de Ledell Lee ha causado indignación y ha puesto bajo escrutinio al sistema judicial luego que muestras de ADN apuntaron a otro culpable a cuatro años de su ejecución.
El 20 de abril de 2017 el estado de Arkansas ejecutó al recluso condenado a muerte Ledell Lee en su primera sentencia de muerte en más de una década, ocurrida en 2005.
La Corte Suprema de los Estados Unidos se negó a escuchar cinco apelaciones de último minuto de los abogados de Lee para suspender su ejecución, que comenzó a las 11:44 pm CT (12:44 am ET). Lee fue declarado muerto a las 11:56 pm
Lee, de 51 años, fue condenado a muerte en octubre de 1995 en el condado de Pulaski, Arkansas, por el asesinato de Debra Reese, de 26 años, ocurrido en su apartamento.
El ADN que se encontró en el mango de un garrote ensangrentado que se utilizó en el asesinato de Debra Reese en 1993, pertenece a un hombre desconocido.
La abogada Nina Morrison del Innocence Project dijo que los resultados de ADN recién descubiertos “demostraron ser incompletos y parciales”, pero dijo que era significativo y deja la puerta abierta para más hallazgos.
“El material genético encontrado en el arma homicida de su caso y en una camisa en la que se envolvió, apunta a otra persona, del sexo masculino y desconocida por el momento”, cita la investigación.
Además de las pruebas de ADN, se encontraron huellas dactilares que tampoco pudieron ser identificadas. El resultado del material genético fue revelado luego de una demanda interpuesta por la familia de Lee hace un año.