Moroni justificó que los autónomos paguen Ganancias porque aportan poco a Anses

"El sistema previsional lo sostienen los trabajadores", dijo el ministro de Trabajo en el Senado. La ley que exime del impuesto a los que ganan menos de 150 mil se sanciona la semana próxima.

Claudio Moroni defendió en el Senado la exclusión de los autónomos de la eximición del impuesto a las ganancias por ingresos menores a 150 mil pesos, porque sostuvo que aportan muy poco al Anses y en tal caso deberían compensarlo.

«Los autónomos son un tema complejo, que deberíamos tratarlo. Cuando vemos el aporte que hacen a la seguridad social es absolutamente deficitario. Lo mismo nos pasa con el monotributo», sostuvo el ministro de Trabajo, durante su exposición en el plenario de comisiones del Senado que trató la ley presentada por Sergio Massa y aprobada el domingo en Diputados. La semana próxima sería sancionada.

Una de las principales críticas de la oposición fue que no estaban incluidos en la eximición los trabajadores autónomos, como se denomina al personal independiente que factura por encima de los límites del régimen simplificado, conocido como monotributo.

De esta manera, cuestionaban, un médico que preste servicios en forma particular y gane menos de 150 mil pesos pagará Ganancias, mientras que un colega suyo que cobre lo mismo como empleado quedará eximido.

Moroni defendió esa situación. «Los trabajadores en relación de dependen sostienen el sistema previsional y los autónomos son altamente deficitarios. Es una situación lógica que permite otro trato», defendió el ministro, ante los senadores que integran las comisiones de Presupuesto y de Trabajo y Previsión social, presididas por los oficialistas Carlos Caserio y Daniel Lovera.

La consulta por los autónomos la hizo Julio Cobos, de la UCR; mientras que su correligionario Víctor Zimmerman y Esteban Bullrich, del PRO, sostuvieron que la ley no contribuirá a generar mayor empleo. Les respondió Anabel Fernández Sagasti, del Frente de Todos.

«Estamos contribuyendo a recuperar el salario real de los trabajadores y trabajadores. Sabemos que más de 1.200.000 trabajadores van a dejar de pagar ganancias. Es una medida económica muy importante, y además estemos contribuyendo a la generación de empleo», sostuvo la mendocina.

Además de defender la exclusión de los autónomos, Moroni se adjudicó la decisión de no incluir en las deducciones las horas extras, como reclamaron los sindicatos.

Cuando vemos el aporte que hacen a la seguridad social es absolutamente deficitario. Lo mismo nos pasa con el monotributo

«Tenemos que considerar que el trabajo suplementario no debe ser incentivado. Y dejar claro que los bonos de productividad no pueden ser por la intensificación de las tareas. No puede ser un buen método», sostuvo el ministro.

Defendió además no haber modificado las escalas del impuesto, como pedía la oposición, y hubiese permitido que además de eximir a los que ganen menos de 150 mil pesos quienes son alcanzados por el impuesto pagaran menos.

«El impuesto ganancias lo pagaba el 10% de los trabajadores y la falta de adecuación lo llevó al 20%. Los que ganan por encima de 150 mil pesos son el 7% de los trabajadores y representan el 25% de la masa salarial total, por lo cual el corte nos parece justo, teniendo en cuenta que el salario promedio es de 71 mil pesos y el 50% oscila los 54 mil pesos», señaló el ministro.

 

Roberto Arias.

La ley delega en el poder ejecutivo una fórmula para que quienes ganan entre 150 y 173 mil pesos paguen un porcentaje menor y para ajustar el piso este año en función de las paritarias. A partir del año que viene, la indexación será a través del promedio salarial, el Ripte, pese a que la oposición pidió aplicar el de precios (IPC).

«El Ripte siempre estuvo por encima de la inflación salvo algunos períodos, donde la inflación pega un salto enorme. Hay un componente de justicia al incorporar los salarios», sostuvo el ministro.

El secretario de política tributaria Roberto Arias, encargado de defender la ley en los debates parlamentarios, enumeró las modificaciones implementadas en Diputados, algunas minutos antes de votar, como la deducción de materiales escolares (si se incorporan salario no serán tomados para el cálculo de ganancias) o la eliminación de la exención para los asignaciones a presidentes y ex presidentes.  Calculó que un millón 300 mil personas dejarán de pagar y otras 200 lo harán con la reglamentación del Ejecutivo, cuya fórmula aún no está definida.

Entre las eximiciones del cálculo de Ganancias se incorporaron los suplementos y títulos terciarios de las fuerzas armadas, el conviviente, pago de guardería por hasta 5.600 pesos mensuales (tendrá un costo fiscal de 2000 millones de pesos) y se duplicó el aporte por hijo discapacitado (es de 78 mil pesos anuales).

Aclaró que los bonos de productividad o «fallo de caja», un ítems en los haberes de bancarios, se eximirán por hasta 167 mil pesos manuales y sólo entre quienes ganan 300 mil. La actualización de esos montos siempre será por variación salarial.

Los jubilados dejarán de pagar si perciben hasta 8 jubilaciones mínimas y no se tomarán en cuenta ingresos extras siempre que no le permitan superar los 150 mil pesos. Se mantiene el aumento del 22% en todos los valores para los salarios de la Patagonia y la eximición de las horas extras para personal médico seguirán hasta septiembre.

Arias sostuvo que el costo fiscal de la medida, que la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) calculó en casi 48 mil millones de pesos antes de los últimos retoques y confió en que no habrá impacto en las provincias si se sanciona la reforma de Ganancias a empresas que envió a hace 15 días y sube el impuesto a las de mayor facturación. Cambiemos no está de acuerdo.