
“En 15 días comienza la cosecha gruesa y faltan neumáticos para la maquinaria; la campaña anterior se hizo con el stock previo, pero hoy el stock está en cero. Me pidieron un plan de importación, después me dijeron que tendría la mitad de 2020, que fue la mitad de 2019, pero todas las licencias que pedí fueron ‘observadas’. Hoy mis clientes, productores y contratistas, no tienen cubiertas; ya no sé qué hacer”, explica Scarsi. “El faltante más fuerte es en neumáticos para cosechadoras, pulverizadoras y mixers, y en cubiertas de flotación, que no se producen en Sudamérica”.
Según Scarsi, el Gobierno “se está comiendo la gallina que pone los huevos: la exportación agroindustrial aporta 65 o 70% de las divisas, están horadando la producción, las máquinas se mueven sobre neumáticos, no sé porqué se ensañaron así: con las cubiertas agrícolas, pero también con las industriales y viales (cargadoras, retroexcavadoras, motoniveladoras). Ni Moreno se animó a tanto”, resume.
La historia se podría llamar “palos en la rueda de producir dólares” y es paradójica: el propio ministro de Economía, Martín Guzmán, dice que la escasez de dólares es una limitante clave de la economía argentina. Pero ahí está el Gobierno frenando la importación de neumáticos, baterías, caucho natural, transmisores, cóncavos hexagonales, partes de electrónica y acero y toda una serie de bienes y componentes que el agro necesita para funcionar a pleno. Un sector que, como dice Scarsi, en 2020 aportó el 70% de las divisas del país y que, con los precios actuales, aportaría este año un extra de USD 9.000 millones de exportación y de $180.000 millones de ingresos por retenciones.
También el Transporte está afectado por los faltantes, y las flotas vehiculares de municipios, policías provinciales, hospitales, equipos de minería y energía renovable. Pero el caso del agro es el más llamativo, por ser el principal generador de aquello que le retacean.