138° aniversario de llegada de Fray Mamerto Esquiú a Recreo

Por tal motivo, mañana lunes 28 de diciembre, una Imagen de Fray Mamerto Esquiú será entronizada en la ciudad de Recreo.

Programa de entronización de Fray Mamerto Esquiú: lunes 28 de diciembre en Recreo:

20.00 hs. Recepción de la Imagen del Beato Fray Mamerto Esquiú, en la Estación «Recreo» del Ferrocarril Belgrano Cargas.

20.30 hs. Trasladado de la Imagen desde la Estación de Trenes hasta el Integrador Municipal.

21 hs. Celebración de la Santa Misa y Bendición de la Imagen del Beato Fray Mamerto Esquiú en el Integrador Municipal.

22 hs. Traslado en Procesión de la Imagen del Beato Fray Mamerto Esquiú, hasta el Templo Parroquial de San Roque, dónde será Entronizada.

*Se ruega respetar el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio.

*Usar Barbijo o Tapaboca obligatorio.

*Sanitización con Alcohol.

*Se desean pueden traer silla o sillón al Integrador Municipal.

Peregrinación al Paraje

El Suncho: 10 de enero

El Párroco Domingo Cháves, también adelantó que el próximo 10 de enero, se realizará una gran Peregrinación con la Sagrada Imagen del Beato Fray Mamerto Esquiú, desde la Ciudad de Recreo al Suncho, lugar donde entregó su alma a Señor el 10 de enero 1883.

En el lugar, a las 20, el Obispo de Catamarca Luis Urbanc lanzará «El Año de Fray Mamerto Esquiú».

Beato Esquiú: su último viaje terreno

El día 28 de diciembre de 1882 el obispo Esquiú sale de la ciudad de Córdoba con rumbo a la ciudad de La Rioja, ya que no pudo solucionar, por vía epistolar, el problema del cementerio parroquial, del cual quería apoderarse el gobierno civil de aquella provincia. Desde Córdoba hasta Recreo viajó en coche de segunda clase, no obstante que el gerente del Ferrocarril le ofreciera poner, para él y sus acompañantes, un coche especial de primera.

El viaje final

El lunes 8 de enero celebró su última misa en el altar de San Francisco Solano; el Padre Zenón Bustos, Guardián de San Francisco, le ofreció en la sala un rico café, que era lo que Esquiú tomaba después de la misa matinal. Ese día de agobiante calor tomó la mensajería sintiéndose ligeramente enfermo. Delicado de salud se puso en camino de regreso a Córdoba acompañado por el sacerdote Pedro Ignacio Anglada, Manuel Fernández, Samuel García, vecino de Famatina y un señor de apellido Lelane.

El gobernador riojano Francisco Vicente Bustos le envió un cargamento de comestibles y bebidas, que el obispo Esquiú repartió a los pobres en su trayecto de regreso.

Muere feliz entre los pobres

Sufriendo el calor sofocante de aquellos terribles días de enero y molestado continuamente por la tos, el padre Esquiú viajaba soportando el sacudimiento y balanceo de un incómodo coche de mensajería, por caminos secos y polvorientos. El miércoles 10 de enero amaneció bien, tomó otro remedio y antes de marchar tomó dos pocillos de café y un bizcocho.

Le sobrevino más tarde la sed, tomaba mucha agua. Le dijo al Padre Anglada: »Cuando lleguemos al Recreo, si Dios me presta la vida hasta allá, me ganaré una cama y tomaré manzanilla y agua tibia para vomitar todo lo que he comido en La Rioja».

Desde Recreo, la triste noticia se comunicó al país y mundo por Telégrafo.