¿Cómo transportar a Chile 16 millones de vacunas?

Se espera que una vez que las vacunas estén listas, su disponibilidad sea de entre 12 mil y 15 mil millones de dosis en todo el mundo, requiriendo 15 mil vuelos y 15 millones de paquetes refrigerados a nivel global. En Chile, desde agosto comenzaron los preparativos para traer las primeras dosis, que deberían llegar a inicios de 2021.

Este lunes, el Reino Unido se convirtió en el primer país occidental en comenzar una campaña de vacunación contra el coronavirus, con una pandemia que continúa su avance, acumulando 1,54 millones de fallecidos en todo el mundo.

De esta forma, la administración de la vacuna de Pfizer/BioNTech se suma a la de China, con el producto Sinopharm; y Rusia, con su publicitada Sputnik V, esperando a Estados Unidos a fines de este mes, algunos países europeos en enero y Latinoamérica para el primer semestre de 2021.

En Chile, de acuerdo al ministro de Ciencias Andrés Couve, la vacuna podría llegar el primer trimestre, con 16 millones de dosis aseguradas, que evidentemente llegarán en varios lotes dependiendo de la cadena de suministro.

En cuanto al número de vacunas, sólo Pfizer espera producir 50 millones de dosis este año y 1.300 millones el próximo año, lo que sumado a las farmacéuticas Moderna, Johnson & Johnson y AstraZeneca, aumenta la complejidad de la cadena logística global, que considera entre 12 mil y 15 mil millones de dosis en todo el mundo, de acuerdo a la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (IFPMA).

Sin embargo, la complejidad de esta enorme cadena logística tiene sus límites. Según un estudio de la American Duke University, no habría suficientes dosis de vacunas para cubrir a toda la población mundial antes de 2023 o 2024.

Los tres desafíos

Aunque el mundo ha gestionado campañas masivas de vacunación durante décadas, como el sarampión o gripe común, para Cristina Oñate, gerenta de productos senior de LATAM Cargo, existen desafíos o limitaciones simultáneas que esta vez, complican la tarea. Esto, porque no todos los aviones son adecuados para entregar vacunas, ya que necesitan un rango de temperatura típico de entre 2 y 8°C para transportar medicamentos; otras vacunas pueden requerir temperaturas bajo cero, lo que excluiría a más aviones; y además está la celeridad que se requiere para una misión de este nivel.

“Lo primero es la dimensión, el volumen de vacunas a transportar, que en un año normal como 2019 alcanzó la cifra de 1,8 mil millones de dosis en el mundo. Aunque no todas se llevarán por aire -como Europa, que se hace por vía terrestre-, nuestra estimación es de 8 mil millones de dosis, lo que implica quintuplicar el volumen de vacunas de un año normal”, dice.

“El segundo desafío es la temperatura. Estas vacunas, de las que hay más de 80 en desarrollo y unas 15 avanzadas, tienen distintos requerimientos, como la de Pfizer, que requiere -70ºC. Este tipo, que necesita ultracongelación, es un tipo de vacuna que nunca se había transportado hasta ahora. Por ello, requiere empaques novedosos que en este caso son desarrollados por el mismo laboratorio, para mantener su temperatura mientras es transportada”, sostiene.

De acuerdo a Cristina Oñate, la vacuna se va a transportar de forma similar a otras, pero su tecnología es algo nuevo. El empaque incluye hielo seco, un elemento refrigerante considerado peligroso en los vuelos debido al dióxido de carbono solidificado, cuyo paso del estado sólido al gaseoso puede ser peligroso para la tripulación, porque consume oxígeno. “Depende del avión si podemos poner más o menos hielo seco, y eso restringe la cantidad de vacunas que podemos llevar de una vez”, asevera.

Además, la gerenta de LATAM dice que el tercer desafío tiene que ver con el nivel del servicio requerido.

“Existen varios actores en la cadena. Está la farmacéutica, la carga que llega al aeropuerto, la aerolínea, destino, aduanas, distribuidor, punto de vacunación, médico y paciente. En todas estas manipulaciones pueden haber fallas que hagan el producto se pierda en el camino. Por ello, el reto es una ejecución impecable en el transporte”, afirma Oñate.