
El ex ministro de Economía Luis Arce asumió este domingo la presidencia de Bolivia, en un clima de tensiones con el gobierno interino saliente y en medio de una huelga en las regiones de Santa Cruz y en Cochabamba, que rechazan el regreso al poder del Movimiento al Socialismo, de Evo Morales.
El presidente argentino, Alberto Fernández; el rey de Espala, Felipe VI; el vicepresidente del gobierno español, Pablo Iglesias; el presidente de Colombia, Iván Duque, y el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, son algunos de los jefe de Estado que participaron este mediodía de la ceremonia de asunción, en la quela mandataria interina Jeanine Añez se fue de La Paz el viernes y no estuvo presente en el traspaso de mando.
Además, todos los miembros de su gobierno han renunciado. Algunos esperan la llegada de sus sucesores a la capital el lunes para las entregas oficiales, pero la mayoría ya regresaron a sus regiones de origen para reunirse con sus familias, lo que el periódico Página siete leyó como un desplante, «romper líneas».
«Iniciamos una nueva etapa en nuestra historia y queremos hacerlo con un gobierno que sea para todos y todas sin discriminación de ninguna naturaleza. Nuestro gobierno buscará reconstruir nuestra patria en unidad para vivir en paz», declaró Arce en su discurso tras ser juramentado por su vicepresidente, David Choquehuanca.
«Nos comprometemos a rectificar lo que estuvo
mal y a profundizar lo que estuvo bien», agregó.
La ceremonia de traspaso se realizó en la mañana en el Congreso boliviano. Tras su juramento, el flamante mandatario se dirigirá caminando al Palacio Quemado, la sede de gobierno, situado en diagonal al edificio del Legislativo, también frente a la Plaza Murillo de La Paz.
Arce también tiene previsto presidir un desfile de destacamentos del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía, y luego recibir los saludos de los jefes de Estado visitantes y de otros enviados oficiales.
El nuevo gobierno hereda «un desastre»
La Comisión de Transición del MAS, encargada de elaborar un informe sobre la gestión del gobierno saliente, afirmó, en una rueda de prensa en La Paz, que la situación que recibe el nuevo gobierno es «un desastre».
Wilfredo Chávez, representante de la Comisión, argumentó: «Estamos recibiendo información de un gobierno del desastre, información caótica, que lamentablemente solo demuestra y prueba casi un año de caos y robos del que el gobierno de transición fue protagonista», según citó el diario Página Siete.