
Hay desesperación en varios hospitales de Bolivia por la falta de oxígeno para salvar la vida de pacientes con covid-19 y otras enfermedades. El gobierno responsabiliza a los bloqueos de carreteras en el país, convocados como medida de protesta por la postergación de las elecciones, fijada por el Tribunal Supremo Electoral para el 18 de octubre. Varios médicos y el Ministerio de Salud advierten que la falta de insumos ya se ha cobrado vidas.
El Gobierno interino de Bolivia reportó «más de cuarenta muertes» por falta de oxígeno medicinal, cuyo suministro escasea en el país, donde unas protestas sociales con bloqueos de caminos se mantienen desde hace doce días, en plena pandemia por la COVID-19.
«No podemos permitir que esa cifra vaya en aumento», dijo en rueda de prensa en La Paz el ministro interino de la Presidencia, Yerko Núñez.
Enfermos de COVID-19
La autoridad interina relacionó esos decesos, que afectan principalmente a enfermos graves como quienes padecen la COVID-19, entre otros, con los bloqueos de caminos que impiden la llegada de provisiones médicas a varios centros médicos del país.
El funcionario mencionó los esfuerzos del Gobierno por trasladar el oxígeno medicinal y alimentos de primera necesidad, utilizando vuelos y recurriendo a una caravana de camiones cisterna, que partió el pasado lunes desde Santa Cruz, la mayor ciudad de Bolivia, hacia La Paz, sede del Ejecutivo y del Legislativo del país, que se espera que llegue la madrugada de este viernes.
Protestas sociales
Bolivia afronta una jornada más con protestas convocadas por sectores como sindicatos de obreros, campesinos e indígenas afines al Movimiento al Socialismo (MAS), del expresidente del país Evo Morales, que inicialmente pedían elecciones inmediatas y que ahora sostienen además el pedido de renuncia de la mandataria interina, Jeanine Áñez.
Núñez detalló que de los «cien lugares interrumpidos» hasta hace unas horas, «menos del 50 por ciento» se mantienen activos, en zonas en las que hay población identificada con el expresidente Evo Morales, como el trópico de Cochabamba, al que se considera uno de sus bastiones políticos más importantes.