Como es sabido, por estas horas el intendente de La Quiaca, Dante Velazquez se encuentra en una situación complicada cada vez que se le consulta por el emplazamiento de la Zona Franca en la ciudad fronteriza, sobre todo si se trata de números y detalles de la extensión del predio, ya que los lugareños aseguran que no son 50 hectáreas las que se usarían, por eso desalojan cada vez a más familias, con un documento de expropiación, por el cual se les quiere pagar solo 90 mil pesos, según manifestó a medios locales la concejal Marcela López, integrante del bloque MUI (Movimiento de Unidad Interior u organización política local).
Desde el bloque opositor informaron que ya realizaron en reiteradas oportunidades el pedido de informe sobre las expropiaciones y detalles del alcance en tierras del proyecto oficial de Zona Franca en La Quiaca, y que como no son mayoría, desde la presidencia siguen haciendo caso omiso y no dan curso al trámite.
Mientras tanto se avanza entre gallos y medianoche, lo cierto es que al parecer en algún momento aparecerán los funcionarios y el mismísimo gobernador Sadir a inaugurar algo de la Zona Franca, y por bajo la mesa estarían dando curso al avasallamiento de comunidades originarias, y familias enteras que hoy luchan por sus tierras y recursos, y que con montos mínimos quieren tapar la falta de transparencia en el asunto.
Vecinos de La Quiaca Vieja y de la misma ciudad, no descartan movilizarse hacia la capital jujeña para reclamar en casa de gobierno por el pedido de informa del proyecto en cuestión.
Desde el bloque MUI también no dudan en dejar en evidencia al oficialismo quiaqueño y el hermetismo del intendente Velázquez, señalando que desde el Concejo Deliberante todo se cubre, “no están dando información a la población”.
Se supo hace unos días que ya no se hablan de las 50 Hectáreas, sino de unas 135, lo cual tampoco reflejan lo que los quiaqueños ven que expropian con ellos viviendo en los terrenos.
Una mega obra que se
espera hace décadas
Desde la Municipalidad de La Quiaca anunciaron con bombos y platillos la noticia de la reactivación de la obra de Zona Franca, claro, sin entrar en los pormenores del conflicto por las tierras con las comunidades, sobre el impacto ambiental y del uso de los recursos, solo dieron datos superficiales y el beneplácito de la noticia.
Los detalles
Según fuentes informativas del municipio quiaqueño la obra La Zona Franca “dejó de ser un proyecto encarpetado para convertirse en una política pública en marcha. Durante 2026, el Gobierno de Jujuy reactivó la licitación pública nacional e internacional destinada a su construcción, explotación y administración. El proceso culminó con la adjudicación definitiva a International Bonded Warehouses and Free Zone Argentina S.A. (vinculada al Grupo Falic), firma habilitada para desarrollar operaciones generales y comercio minorista”.
“El diseño oficial define este espacio como un instrumento clave para dinamizar el comercio, el turismo y la actividad productiva de frontera, estrechando la integración con el Noroeste Argentino (NOA) y los países limítrofes. La determinación política de la gestión provincial apunta a que la Puna deje de ser leída desde la lejanía geográfica o la postergación estructural y pase a ser valorada por su potencial para generar valor agregado, atracción de capitales y flujos comerciales sostenidos”.
“La materialización de este polo productivo no puede desvincularse de la labor territorial de Dante Velazquez. A lo largo de los últimos años, el intendente ejecutó una agenda de articulación política que incluyó acuerdos con jefes comunales puneños y alianzas estratégicas con ciudades clave del corredor trasandino y boliviano: Bolivia: Villazón, Tupiza, Tarija, Potosí, Uyuni y Colchacá. Chile: Iquique y nodos logísticos del norte chileno”.
Finalmente aseguran que “estas gestiones no constituyeron meros actos protocolares; anticiparon la visión de una La Quiaca integrada con el espacio andino. En un gesto simbólico durante los actos oficiales, Velazquez obsequió una pintura del ferrocarril como evocación de la memoria histórica: así como la llegada del tren conectó a la ciudad con el país hace más de un siglo, la Zona Franca se plantea hoy como la nueva infraestructura capaz de devolverle a la ciudad su carácter de nodo central de intercambio”.