Pese a la importancia de la minería para la economía nacional, las regiones del norte continúan enfrentando problemas de infraestructura, conectividad y acceso a servicios que dificultan mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Esta contradicción fue uno de los principales temas abordados por los gobernadores de Antofagasta, Atacama y Tarapacá, quienes plantearon la necesidad de avanzar hacia una descentralización que permita responder a las demandas de los territorios donde se desarrolla la actividad minera.
El debate se produjo durante la Conferencia OCDE “Regiones y Ciudades Mineras, Antofagasta 2026”, específicamente en el panel “Discusión entre gobernadores: Proyectos relacionados con minerales para el desarrollo regional”, que reunió a Ricardo Díaz, Miguel Vargas y José Miguel Carvajal, autoridades regionales de Antofagasta, Atacama y Tarapacá, respectivamente.
En la instancia se discutió cómo lograr que los proyectos vinculados a la explotación de minerales contribuyan al desarrollo sostenible de las comunidades y generen beneficios que perduren en el tiempo, más allá de la actividad productiva.
Uno de los desafíos planteados fue conseguir que las regiones mineras resulten más atractivas para vivir, de manera que parte de la población que actualmente se traslada a trabajar a estos territorios decida establecerse permanentemente en ellos, contribuyendo también a dinamizar sus economías locales.
El gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, reconoció que persisten problemas históricos que requieren soluciones de largo plazo y una mayor coordinación entre los distintos actores involucrados en el desarrollo regional.
“Tenemos muchas brechas que superar, y en la medida que vayamos teniendo estas conversaciones que son difíciles, que son incómodas, podremos ir generando mayor concordancia y mayor consenso. Espero que con la Estrategia Regional Minera (Emra) podamos construir esa mirada de largo aliento y así concluir con el saneamiento de las brechas que tenemos en la región”, expresó.
Díaz también abordó la posibilidad de que los gobiernos regionales del norte desarrollen una agenda compartida para enfrentar dificultades que no se limitan a una sola región.
En ese sentido, sostuvo que la Asociación de Gobernadores de Chile (Agorechi) constituye un espacio para avanzar en acuerdos y elaborar proyectos conjuntos, especialmente en materias relacionadas con conectividad, participación territorial y fortalecimiento de proveedores.
“Tenemos la oportunidad de generar acuerdos, hemos estado trabajando el tema presupuestario y nos toca ahora ir generando proyectos que nos permitan lograr mayor conectividad, mayor involucramiento y ojalá lograr establecer un sistema fuerte de proveedores que nos permitan ir pensando todas las oportunidades que requerimos”, recalcó.
Desde Atacama, el gobernador Miguel Vargas puso el foco en las condiciones que ofrecen las ciudades mineras a quienes llegan por motivos laborales y en la necesidad de que los beneficios de la industria también se reflejen en las comunidades.
La autoridad planteó que la actividad minera debe contribuir, junto con las políticas públicas, a resolver las carencias que afectan a los territorios.
En esa línea, señaló que la industria debe “contribuir en cubrir las necesidades de las comunidades junto a las políticas públicas para mejorar la educación, mejorar la salud, las falencias de infraestructura, entre otras, que permitan que nuestras ciudades sean atractivas y amigables para que quienes nos visiten o que vienen a trabajar en estas regiones se queden y gasten sus recursos acá porque eso ayuda a ir dinamizando la economía”.
Vargas también destacó la importancia de vincular la formación de los jóvenes con las oportunidades laborales que ofrecen las principales actividades productivas del norte.
“Hay que fortalecer la educación técnica, porque la educación tiene que abrir oportunidades, tiene que estar muy bien vinculada a las actividades productivas y traducirse en oportunidades para los jóvenes”, sostuvo.
Otro de los asuntos que abordó fue el déficit de infraestructura vial, que identificó como una dificultad para el crecimiento de Atacama.
“En Atacama estamos en proceso de formar una agencia de infraestructura para el desarrollo de nuestra región, trabajando en proyectos estratégicos para así consolidarnos como una región que otorga calidad de vida. Esto porque no podemos crecer con una infraestructura vial deficitaria”, afirmó.
Tarapacá: mayor coordinación entre empresas y gobiernos regionales
Por su parte, el gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal, planteó que la contribución de las empresas mineras al desarrollo de las regiones no debería limitarse a la generación de empleos o a la entrega de recursos económicos.
A su juicio, existe espacio para establecer mecanismos de colaboración con los gobiernos regionales que permitan involucrar a distintos actores y avanzar con mayor rapidez en soluciones para las comunidades.
En ese contexto, indicó que “todavía hay empresas que no dimensionan lo que pueden gestionar con los gobiernos regionales a la hora de articular y de poder integrar a muchos actores del territorio. Segundo, no solo es de recursos la conversación que tenemos con ellos, sino también, dialogar sobre los espacios de colaboración estratégicos que se pueden generar, ya que eso genera una flexibilidad que nosotros necesitamos para poder acelerar soluciones que mejoran la calidad de vida de los vecinos y las vecinas de nuestros territorios”.
Carvajal también vinculó estas posibilidades de coordinación con la necesidad de profundizar la descentralización, de modo que las decisiones sobre el desarrollo de las regiones consideren sus propias características y prioridades.
“La descentralización permite puntos de encuentro para poder proyectar los territorios desde la planificación y desde distintas articulaciones y, eso es lo que muchas de las empresas no lo han podido dimensionar”, manifestó.
Rebajas presupuestarias complican el escenario regional
La discusión sobre una mayor autonomía para los territorios se produce mientras los gobiernos regionales mantienen negociaciones presupuestarias con el nivel central.
El proceso ha estado marcado por las rebajas de recursos presentadas por la Dirección de Presupuestos (Dipres), situación que ha dificultado las conversaciones entre las autoridades regionales y el Gobierno.
Pese a este escenario, los gobernadores han manifestado su intención de continuar el diálogo para alcanzar condiciones presupuestarias que respondan a las necesidades de sus respectivos territorios.