La Gobernación de Tarija acordó con ENDE Guaracachi disolver un contrato desde el 2015 para recuperar la hidroeléctrica del Proyecto Múltiple San Jacinto y convertirse en autogenerador de electricidad. La gobernadora María René Soruco dijo a EL DEBER que las acciones de su gestión apuntan a garantizar el suministro de electricidad y es una alternativa en plena crisis energética que se vive en el país.
Soruco mencionó que se prevé tramitar el título habilitante como uno de los pasos importantes para consolidar la generación eléctrica.
«Estamos haciendo un estudio, sabemos que hay un cupo necesario y lo que estamos trabajando es para que no se quede un solo día sin generación eléctrica. Entonces en eso queremos ser enfáticos para garantizar la electricidad y el riego en todo momento», declaró la autoridad.
La capacidad instalada de la central hidroeléctrica del Proyecto San Jacinto es de 7.6 megavatios (MW).
Asimismo Soruco afirmó que otra de las prioridades es el riego generado por el proyecto San Jacinto para duplicar o triplicar la superficie agrícola en el Valle Central de Tarija.
«Queremos que el embalse sirva para regar y llegar a más comunidades, considerando el potencial agrícola que tienen», puntualizó.
La gobernadora justificó la rescisión del contrato con ENDE Guaracachi debido a que en 11 años el departamento de Tarija ha perdido alrededor de Bs 77 millones porque de cada 100 que se produce el 92% se queda para la subsidiaria de ENDE y solo el 8% se destina a la región.
Agregó que esa asimetría e irracionalidad se revertirá en unos seis meses luego de acordar su resolución con los ejecutivos de la empresa en Santa Cruz.