El resultado no fue el esperado, pero hubo un reconocimiento que merecía su lugar en la tarde del estadio 23 de Agosto. Francisco Molina llegó a los 100 partidos con la camiseta de Gimnasia y Esgrima de Jujuy y recibió una casaca especial en evocación de una marca que refleja su continuidad y protagonismo en el equipo
El festejo, condicionado por la derrota 2 a 1 frente a Atlanta, no tuvo el marco ideal. Gimnasia se quedó sin posibilidades de disputar la final por el primer ascenso, pero el centenario de Molina fue un motivo para destacar el recorrido de uno de los futbolistas que se ganó el reconocimiento de la gente.
Los números respaldan su aporte al Lobo. En la Primera Nacional 2024 disputó 35 encuentros, convirtió cuatro goles y aportó cuatro asistencias. En 2025 sumó 29 partidos, dos tantos y tres asistencias, además de una presentación en la Copa Argentina. En la edición 2026 del certamen nacional jugó dos encuentros y marcó un gol.
Durante la actual temporada de la Primera Nacional, Molina consolidó su influencia ofensiva: participó en 33 partidos, anotó siete goles y registró once asistencias. Su capacidad para llegar al área y generar oportunidades para sus compañeros lo convirtió en una pieza importante dentro del equipo.
La jornada también dejó otro dato para destacar: Cristian Menéndez se metió entre los 15 máximos goleadores de Gimnasia en el registro al que hace referencia la estadística difundida. El delantero volvió a aportar su presencia ofensiva y convirtió el descuento ante Atlanta, aunque no alcanzó para evitar la caída del conjunto jujeño.
Así, entre la marca personal de Molina y el registro goleador de Menéndez, la tarde dejó dos motivos para valorar a futbolistas que construyen su historia con la camiseta albiceleste. El resultado golpeó las aspiraciones del Lobo, pero el reconocimiento de su gente al “Oso” recordó que, más allá de una derrota, también hay trayectorias que merecen ser celebradas.