Se han registrado protestas por distintos motivos en ciudades de toda Europa, desde Milán y Madrid hasta Lisboa y Tirana. Los manifestantes han salido a las calles para reclamar mejoras en las pensiones, la vivienda y la educación, denunciar la corrupción y protestar contra la guerra, en una jornada marcada por reivindicaciones muy diversas en todo el continente.
Pese a las medidas de precaución, las prohibiciones y el fuerte despliegue policial, las protestas han derivado en enfrentamientos violentos en varias ciudades de Francia. Alrededor de 2.400 personas han sido detenidas y casi 1.000 miembros de las fuerzas de seguridad han resultado heridos, además de 100 manifestantes y residentes solo en París.
Miles de personas se han concentrado este sábado en Tirana, la capital albanesa, en una nueva protesta contra el Gobierno. La Policía ha lanzado gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
En el último de una serie de enfrentamientos entre agentes y manifestantes registrados desde mediados de octubre, se han producido ataques contra edificios gubernamentales y decenas de participantes han sido detenidos. Las autoridades han señalado que más de 300 personas, entre manifestantes y policías, han resultado heridas.
Miles de personas han salido a las calles de Milán, Roma, Turín, Nápoles, Bolonia y Florencia, donde los manifestantes han lanzado botellas, piedras y petardos.
La Policía italiana ha informado en un comunicado de que este sábado se han practicado nueve detenciones y se ha retenido temporalmente a 371 personas durante las protestas celebradas en ocho ciudades. De las personas trasladadas a comisaría, 110 eran menores de edad, según el comunicado.
En España y Portugal, los manifestantes marchan por las pensiones y la vivienda asequible
En Madrid, los manifestantes reclaman que las pensiones suban conforme a la inflación real, que la pensión mínima se equipare al salario mínimo, que se cierre la brecha de género en las pensiones y que se proteja el sistema público frente a la privatización.
En Portugal, la principal reivindicación es el acceso a una vivienda asequible.