Los vecinos del barrio 47 Hectáreas atraviesan una situación crítica debido a la paralización y el retraso en la construcción de dos puentes, uno ubicado a la altura de la Avenida Fray Salvador Sargenti y el otro en la calle paralela, esta realidad genera una problemática constante porque imposibilita el tránsito cada vez que llueve.
Cabe destacar que las obras dieron inicio en el mes de julio, junto a otras que ya finalizaron en otros sectores de Alto Comedero, sin embarog los vecinos afectados aseguran que hace un buen tiempo no se ven operarios en el lugar, y deben estar a la desidia sobre todo en esta época de mal tiempo persistente.
Las obras de puentes alcantarilla en el sector de las 47 Hectáreas y zonas aledañas de Alto Comedero forman parte de un plan de conectividad vial y encauce sobre el arroyo Las Martas, impulsado por el Gobierno de Jujuy a través del Ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos, Tierra y Vivienda, ambos casos no superan el 50 por ciento del avance de obra y hasta el momento no se sabe cuándo volverán para culminarlas.
Un calvario cotidiano,
entre el barro y los desvíos
La falta de pavimentación y los desvíos improvisados convirtieron la rutina diaria en un verdadero obstáculo para las familias de este sector, colindante a la localidad de Palpalá; con las precipitaciones recientes, las calles se transformaron en lodazales impenetrables.
En diálogo con nuestro medio algunos vecinos expresaron su malestar: «Estos días de lluvia no se puede ni siquiera pasar porque enseguida se hace el barro como agua y esas arcillas se te pegan en el calzado, y no se puede pasar», relató una vecina afectada.
Otro testimonio aseguró: «van todos los chicos, van todos embarrados, es re feo. Hay gente mayor que va al médico y tiene que caminar un montón, unas cinco cuadras más o menos».
La situación en el lugar es tal que ni los vehículos, ni siquiera las motocicletas pueden avanzar por los caminos alternativos sin quedar varados, averiados o a veces se produce algún incidente, incluso se puede observar a diario cómo muchos motorizados prefieren pasar a pie empujando su vehículo.
Falta de señalización
e ilumincación
Por otro lado los vecinos advierten la falta de señalización y otros recursos viales que se utilizan para este tipo de obras, con el tiempo los primero carteles desaparecen, si bien solo se observó un cartel de proporciones chicas que indica la obra y un tacho pintado, aseguran los afectados que no es suficiente, requieren de personal de vialidad o de la empresa que estén al pendiente.
Los vecinos manifiestan su preocupación por andar a oscuras en las noches, pusto que el sector en cuestión carece de iluminación, con lo cual temen que alguien caiga al arroyo en tiempo de crecida, sin ir más lejos en el día a día ya es un peligro en todo sentido, casi siempre alguien se cae y lastima, y también es recurrente el tema de la inseguridad.
Las obras de los cuatro puentes alcantarillas de Alto Comedero tienen como fin por un lado mejorar el escurrimiento de las aguas pluviales y por otro, fortalecer la conexión vial entre distintos sectores de la nueva ciudad; las intenciones son buenas, el mientras tanto es lo que falta pensar para mitigar las consecuencias que implican este tipo de grandes obras, cómo contrarrestar las dificultades diarias, cómo mejorar los desvíos y no paralizar las obras, avanzando más en un sector que en otro, los vecinos solicitan celeridad y más responsabilidad de las autoridades.