A más del 70% de los jujeños se le hace imposible pagar la luz

La Defensoría del Pueblo de Jujuy se unió a un reclamo a nivel nacional para exigirle al Gobierno de la Nación que suspenda los aumentos en la energía eléctrica y revise la quita de subsidios.

Los datos locales son alarmantes.

Llegar a fin de mes se ha vuelto una misión casi imposible en los hogares de nuestra provincia y la boleta de la luz se transformó en una pesadilla constante para miles de vecinos. Atenta a esta dura realidad, la Defensoría del Pueblo de Jujuy sumó su firma a un reclamo impulsado en todo el país por la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADRA). El pedido formal, presentado directamente ante la Secretaría de Energía y el Ministerio de Economía de la Nación, exige frenar los aumentos desmedidos en la generación y el transporte de energía y revisar la quita de subsidios prevista para los próximos meses.

El referente del organismo provincial, Pablo La Villa, explicó que la situación social en los departamentos jujeños es límite y que la gente ya no resiste más aumentos. «Pedimos que tengan en cuenta la crisis social que atraviesan las provincias y eviten estos incrementos desmesurados.

Hoy el ciudadano promedio enfrenta un problema real y diario: directamente tiene que elegir entre comprar comida o pagar la luz», enfatizó el funcionario, al remarcar los resultados de un relevamiento propio que indicó que entre el 70% y el 75% de los hogares de Jujuy sufren serias complicaciones para abonar la factura de EJESA, sufriendo además recargos e intereses confiscatorios cuando se atrasan un par de días.

En medio de la bronca generalizada, también creció el respaldo al reclamo de miles de familias del interior, como San Pedro y Libertador General San Martín, quienes juntaron más de 19.000 firmas para llevar a la Legislatura un pedido de revisión completa del contrato de concesión de EJESA y la eliminación de tasas e impuestos que encarecen el costo final. Desde la Defensoría coincidieron en que es momento de debatir y actualizar ese contrato histórico para optimizar el servicio, eliminar los cobros ajenos al consumo domiciliario y llevar un alivio urgente al bolsillo de la comunidad jujeña.