Lula calificó de “conquista histórica” la reducción de la jornada laboral en Brasil

El presidente brasileño celebró la aprobación de una reforma que reducirá la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas, sin recortes salariales.

La iniciativa elimina el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso y contempla dos días libres por semana.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como una “conquista histórica” la reducción de la jornada laboral, luego de que el Senado aprobara la reforma constitucional que establece un máximo de 40 horas semanales. La medida fue impulsada por su Gobierno y se convirtió en uno de los principales ejes de su campaña electoral.

“Es una conquista histórica para millones de trabajadores y trabajadoras, que ahora tendrán más tiempo para descansar, estar con la familia, cuidar de sí mismos y vivir”, expresó el mandatario a través de sus redes sociales. También sostuvo que quienes contribuyen diariamente al desarrollo del país merecen disponer de más tiempo para su vida personal.

La iniciativa pone fin al esquema conocido como “6×1”, que establece seis días de trabajo por uno de descanso. Con la reforma, se avanzará hacia una semana laboral de cinco días y dos jornadas de descanso remunerado, sin una reducción de los salarios.

Una reforma con impacto en millones de trabajadores

Según estimaciones sindicales citadas en el debate legislativo, alrededor de 22 millones de trabajadores se beneficiarían directamente de la reducción de la jornada. La aprobación se produjo tras dos votaciones en el Senado, donde la propuesta obtuvo 75 votos a favor y uno en contra.

La medida también generó diferencias con sectores empresariales, que advirtieron sobre un posible incremento de los costos laborales y sus consecuencias para la actividad económica y el empleo. Desde el oficialismo, en cambio, defendieron la reforma como un avance en los derechos laborales y en la calidad de vida de los trabajadores.

El debate en plena campaña electoral

La aprobación representa un triunfo político para Lula, que busca un nuevo mandato presidencial en la segunda vuelta electoral prevista para el 25 de octubre, frente al opositor Flávio Bolsonaro.

El candidato opositor había manifestado reparos sobre la iniciativa, pero modificó su postura antes de la votación y terminó respaldando el proyecto. El cambio generó críticas entre legisladores oficialistas, que cuestionaron la posibilidad de que la medida vuelva a ser revisada en el futuro.

Con la reducción de la jornada laboral, Brasil abre una nueva etapa en la discusión sobre el tiempo de trabajo y el descanso semanal. La reforma deberá avanzar hacia su promulgación y aplicación progresiva, mientras persiste el debate sobre sus efectos económicos y sociales.