Paz pide superar los conflictos del pasado con Chile y apuesta por acuerdos en la visita de Kast

El mandatario chileno llega este viernes a La Paz para una visita que se redujo de tres días a una sola jornada. Comercio, energía, seguridad y asuntos pendientes marcan una agenda bilateral de 11 puntos, en medio de expectativas por un nuevo acercamiento diplomático y la controversia por la destrucción de maderas en Arica en medio de una investigación sobre sustancias controladas.

“El pasado fue conflicto, el presente y el futuro tiene que ser desarrollo”. Con esa premisa, el presidente Rodrigo Paz defendió ayer la necesidad de construir una nueva relación con Chile, a pocas horas de recibir a su homólogo José Antonio Kast en La Paz.

Aseguró que el diálogo es el instrumento para superar las diferencias históricas. “Nuestros hijos no tienen que morir por cuentas del pasado”, sostuvo, antes de anunciar que su Gobierno también impulsará próximos encuentros presidenciales con Perú, Paraguay, Argentina y Brasil.

La visita de Kast, anunciada inicialmente para tres días y dos noches, con actividades en La Paz y Santa Cruz, terminó reducida a una sola jornada, este viernes 16 de octubre, exclusivamente en la sede de Gobierno. La controversia por la confiscación y destrucción en Arica de un lote de maderas para la exportación bajo sospecha de estar contaminadas con sustancias controladas.

El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, calificó la visita de histórica y detalló que Kast recibirá los honores protocolares correspondientes antes de reunirse con Paz, acompañado por sus cancilleres y ministros delegados.

Después se desarrollarán reuniones ampliadas, se prevé la suscripción de acuerdos y ambos gobiernos emitirán un comunicado conjunto antes de mediodía. Se han dispuesto al menos 600 policías para el operativo de seguridad de este viernes.

Aramayo explicó que existe una agenda de 11 puntos trabajada desde diciembre pasado, con énfasis en comercio, producción, integración y seguridad. Tras un almuerzo oficial, el presidente chileno cumplirá actividades en su consulado antes de retornar a Santiago.

Agenda humana
El presidente Paz se reunió hoy con dirigentes de Ayllus en Paz, una organización comunitaria de Oruro y Potosí. Allí se refirió a la visita del mandatario chileno. “Ustedes hacen harto negocio con Chile, harto comercio, cruzan fronteras”, señaló.

Recordó que las mercaderías bolivianas salen por puertos del Pacífico y que las importaciones ingresan por Oruro y El Alto antes de distribuirse al resto del país. “Hay que poner buenas reglas para que el comercio sea favorable para los bolivianos”, afirmó.

También aludió a la movilidad laboral. Según el mandatario, más de 60.000 bolivianos se trasladan a Chile para trabajar en el campo, particularmente durante la cosecha de cerezas. “Si yo me encuentro en conflicto toda la vida con Chile, ¿Qué voy a hacer con mis compañeros hermanos bolivianos que hacen negocio con el Pacífico?”, preguntó.

Los acuerdos
Entre las prioridades se encuentran la modernización del Acuerdo de Complementación Económica 22, las facilidades portuarias, la interconexión eléctrica y la mejora de los pasos fronterizos.

El vicecanciller Carlos Paz Ide anticipó, además, un acuerdo en materia minera, proyectos de fibra óptica vinculados con la conectividad hacia Brasil y la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica para facilitar la importación de hidrocarburos, un trámite que ya lleva dos años.

La seguridad constituye otro eje. Aramayo destacó los mecanismos de intercambio de información y cooperación policial para enfrentar al narcotráfico, el contrabando y otras expresiones del crimen organizado transnacional.

Desde Chile, el gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal, que integrará la comitiva presidencial, pidió reforzar los controles para impedir que vehículos robados sean posteriormente regularizados en territorio boliviano.

El acercamiento enfrenta, sin embargo, una controversia comercial. Los exportadores bolivianos reclaman soluciones por cargamentos de madera investigados por la Fiscalía chilena, parte de los cuales fue destruida.

Una relación marcada por la historia
El carácter histórico de la visita requiere distinguir los encuentros presidenciales de las visitas de Estado. La última de esta naturaleza fue protagonizada por Carlos Ibáñez del Campo en agosto de 1955, cuando llegó a La Paz invitado por Víctor Paz Estenssoro.

Sin embargo, hubo otras visitas presidenciales. En febrero de 1975, Augusto Pinochet se reunió con Hugo Banzer en Charaña, donde ambos gobiernos restablecieron las relaciones diplomáticas y abrieron negociaciones sobre la mediterraneidad boliviana.

En septiembre de 1996, Eduardo Frei Ruiz-Tagle se reunió con Gonzalo Sánchez de Lozada en Cochabamba. Tres meses después asistió a la Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en Santa Cruz.

Ricardo Lagos llegó a Santa Cruz en mayo de 2002 para asistir a las exequias de Banzer, en pleno proceso de acercamiento bilateral marcado por la posibilidad de exportar gas boliviano a través de puertos chilenos.

Lagos regresó en noviembre de 2003 para la Cumbre Iberoamericana, donde sostuvo un encuentro con Carlos Mesa, poco después de la denominada Guerra del Gas. En enero de 2006 también asistió a la posesión de Evo Morales. Michelle Bachelet participó posteriormente en otros encuentros bilaterales y multilaterales en Bolivia.

La relación volvió a deteriorarse con la demanda marítima presentada por Bolivia en 2013 y el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 2018, que estableció que Chile no tenía obligación jurídica de negociar un acceso soberano al Pacífico. La controversia por las aguas del Silala también recibió sentencia en diciembre de 2022.

Ambos países mantienen relaciones consulares, pero carecen de embajadores desde 1978.

Una propuesta que nació en 2020
El actual acercamiento tiene antecedentes en un trabajo promovido por la Cancillería chilena después del fallo marítimo. En 2020, un grupo de historiadores, especialistas y diplomáticos, entre ellos Sergio Bitar, Gabriel Gaspar y Loreto Correa, presentó el documento Chile y Bolivia. Propuestas para una relación de futuro.

La iniciativa planteó fortalecer la cooperación mediante infraestructura fronteriza, puertos, integración económica, aprovechamiento de recursos hídricos y mecanismos de diálogo, sin pretender sustituir una negociación formal entre los Estados.

“El objetivo es construir una relación estable y duradera que no tiene que ver con un gobierno de turno, sino una relación entre Estados”, afirmó entonces Gaspar.

La agenda que Paz y Kast abordarán este viernes recupera varios de aquellos asuntos, ahora bajo la expectativa de traducir el acercamiento político en acuerdos concretos para el comercio, el transporte, la conectividad y la seguridad de ambos países.