El mandatario iraní reclamó una solución multilateral y cuestionó la postura de Washington.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, expresó este jueves su respaldo a Irán y aseguró que el gobierno de Teherán no tuvo responsabilidad en el inicio de la guerra con Estados Unidos. Durante una reunión con su par iraní, Masud Pezeshkian, en Turkmenistán, el mandatario ruso manifestó que Moscú estaba dispuesto a hacer todo lo que estuviera a su alcance para contribuir a una salida negociada.
Putin calificó el conflicto como uno de los problemas más graves de la actualidad y sostuvo que Irán estaba realizando esfuerzos concretos para ponerle fin. Además, confirmó que el gobierno iraní había presentado nuevas propuestas para resolver la crisis por vías pacíficas, que se encontraban bajo evaluación de Estados Unidos.
El encuentro entre ambos mandatarios se desarrolló en la ciudad de Avaza, en el marco de las reuniones vinculadas con la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y la Cumbre Ecológica del Caspio.
Rusia reforzó su respaldo diplomático a Teherán
Durante sus declaraciones, Putin reiteró la posición de Moscú frente a la guerra y descartó atribuir al gobierno iraní la responsabilidad por el estallido de las hostilidades. El conflicto comenzó el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques contra Teherán y otros puntos estratégicos de Irán.
Washington y Tel Aviv justificaron sus operaciones por la necesidad de impedir que la República Islámica desarrollara armas nucleares, una acusación que Teherán rechazó reiteradamente.
En este contexto, el Kremlin volvió a plantearse como un actor dispuesto a intervenir diplomáticamente para facilitar una solución, en medio de las dificultades para alcanzar un acuerdo entre las partes enfrentadas.
Pezeshkian reclamó una solución multilateral
Por su parte, Pezeshkian agradeció el respaldo ruso y destacó la posición de Moscú en los organismos internacionales, especialmente en las Naciones Unidas. Según el mandatario iraní, el apoyo de Rusia contribuyó a impedir que se impusiera una salida basada exclusivamente en los intereses de Estados Unidos.
El presidente iraní sostuvo que la paz debía alcanzarse mediante un enfoque multilateral, con respeto por los derechos de su país. También cuestionó lo que describió como una política unilateral de Washington, a la que acusó de intentar imponer sus decisiones al resto de la comunidad internacional.
«Si se basan en un enfoque unilateral, la paz no ocurrirá pronto», advirtió Pezeshkian al referirse a las condiciones necesarias para poner fin a las hostilidades.
Las negociaciones continúan en un escenario de tensión
La reunión entre Putin y Pezeshkian se produjo en un momento de persistente tensión entre Irán y Estados Unidos, mientras ambas partes intercambiaban propuestas para buscar una salida al conflicto.
El respaldo ruso representa un apoyo diplomático relevante para Teherán, aunque no implica por sí mismo un acuerdo de paz ni garantiza avances inmediatos en las negociaciones.
La posibilidad de una solución dependerá de la evolución de los contactos entre Washington y Teherán, de las condiciones que planteen ambas partes y de la capacidad de los actores internacionales para facilitar un entendimiento que permita detener la guerra.