Vagoneta cargó 215 litros en tanque para 96; Gobierno alerta desvíos de gasolina

Una Toyota Land Cruiser con un tanque de 96 litros registró cargas muy superiores a su capacidad.

El Gobierno advierte que las operaciones irregulares detectadas anteriormente con el diésel comienzan a trasladarse hacia la gasolina.

Una Toyota Land Cruiser modelo 2002, cuyo tanque tiene una capacidad aproximada de 96 litros, apareció en los registros oficiales con cargas de hasta 215 litros de combustible. El vehículo, además, realizó abastecimientos reiterados durante una misma jornada en estaciones de servicio de Potosí.

El caso fue presentado este jueves por el viceministro de Transparencia, Seguridad Jurídica e Integridad Pública, Yamil García, como una muestra de las irregularidades detectadas durante la intervención a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

La placa fue bloqueada en el sistema B-SISA y los antecedentes se remitieron al Ministerio Público. La investigación deberá establecer el destino del combustible y determinar si existió participación de los responsables de las estaciones de servicio donde se realizaron las cargas.

 

Alertan sobre desvíos de gasolina

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, advirtió que el problema detectado anteriormente con el diésel comienza a trasladarse hacia la gasolina, después del levantamiento de la subvención al primer carburante.

Según la autoridad, los controles identificaron vehículos convertidos a gas natural vehicular (GNV) que registraron consumos de hasta 337 litros de gasolina al mes, pese a que el promedio mensual estimado para un motorizado es de aproximadamente 110 litros.

Estos patrones de consumo, explicó, activan alertas sobre posibles cargas destinadas al almacenamiento, la reventa o el desvío ilegal del combustible.

El caso de la vagoneta y la nueva alerta sobre la gasolina forman parte de los resultados del primer mes de intervención a la ANH, proceso en el que participan cinco ministerios.

Blanco informó que el uso de la información registrada en el B-SISA permitió bloquear alrededor de 6.700 placas relacionadas con operaciones irregulares. El Gobierno sostiene que esta medida evitó el posible desvío de más de 14 millones de litros de gasolina y diésel.

Los operativos desarrollados durante este periodo también dejaron 31 personas aprehendidas, 24 vehículos decomisados y ocho motorizados con tanques adicionales neutralizados.

Además, las autoridades reportaron la incautación de más de 10 millones de litros de gasolina y alrededor de siete millones de litros de diésel. Los 17 millones de litros recuperados fueron entregados a YPFB para su comercialización legal.

Las autoridades presentaron por separado los 14 millones de litros protegidos mediante el bloqueo de placas y los 17 millones incautados en los operativos.

 

Controles y sanciones

Blanco afirmó que las herramientas digitales para identificar consumos irregulares ya estaban disponibles, pero no eran utilizadas plenamente para realizar el seguimiento de las cargas. La intervención instruyó reforzar el monitoreo, bloquear inmediatamente las placas observadas y remitir los indicios a las instancias investigativas.

El control también alcanzará a las estaciones de servicio. García explicó que se investigará a los surtidores que hubieran permitido abastecimientos reiterados o superiores a la capacidad de los vehículos.

Según el viceministro, una primera infracción puede derivar en una suspensión de diez días, mientras que la reincidencia puede ocasionar la clausura definitiva de la estación. Paralelamente, el Ministerio Público deberá establecer posibles responsabilidades por almacenamiento, adquisición o comercialización ilegal de combustibles.