El líder de Turf se mostró angustiado y en más de una ocasión se le quebró la voz. Joaquín Levinton habló por primera vez en vivo desde que se conoció la nueva denuncia por abuso sexual con acceso carnal en su contra y negó todas las acusaciones. En una comunicación telefónica con el programa DDM (América TV), el cantante de Turf aseguró que lleva siete años siendo víctima de acoso por parte de la denunciante y se mostró dispuesto a entregar sus dispositivos a la justicia. La presentación fue radicada en el Juzgado N°50, a cargo del juez Carlos Bruniard.
Levinton tomó la palabra horas después de que la denunciante brindara su testimonio al aire de A la Barbarossa (Telefe) y luego de que Martín Candalaft tuviera acceso, en exclusiva para Infobae, a los chats entre ambos. Al ser consultado por la conductora Mariana Fabbiani, fue categórico desde el arranque: “Yo estoy siendo acosado por esta persona hace siete años aproximadamente”. Y precisó que hay testigos del acoso: “La persona que estaba ahí dentro de la casa, que la vio abrir la puerta, estaba ella con un palo. Personas que están dispuestas a testificar también. A esta persona la conocen muchos amigos míos y es una persona que además ha tenido problemas psiquiátricos, internaciones psiquiátricas”.
El músico explicó que la relación con la denunciante nunca fue de pareja formal. “Ocasionalmente nos veíamos”, dijo, y ubicó el inicio del conflicto en el momento en que dejaron de encontrarse: “Creo que el problema central radica cuando nos dejamos de ver, que ella empezó ahí a mandar mensajes recontraviolentos”. Uno de los ejes de la entrevista fueron los chats que el programa mostró en exclusiva, extraídos del expediente judicial. Levinton los describió como la prueba más clara del patrón que sufrió: “Por ejemplo, mensajes diciendo: ‘Te voy a matar, te odio’. Y lo borraba y decía: ‘Te amo, por favor, volvamos a vernos’. Tipo, el mismo momento”. Y agregó: “Cuando me hizo la denuncia, paralelamente me decía: ‘Vení a la plaza que te hago sexo’. Y por otro lado me decía: ‘Por favor, perdoname. Quiero retirar la denuncia. Me equivoqué’”.