Gimnasia viaja hoy a Buenos Aires para medirse mañana a Temperley en una final anticipada

Tras ajustar el esquema táctico y abandonar la línea de cinco defensores, Hernán Pellerano apuesta por el retorno de un centrodelantero de área —con Octavio Bianchi con ventaja sobre Cristian Menéndez.

La recta final del Campeonato de la Primera Nacional no concede margen para la especulación ni espacio para el error. En ese contexto de máxima exigencia y tensión competitiva, el plantel profesional de Gimnasia y Esgrima de Jujuy emprende viaje esta tarde rumbo a la provincia de Buenos Aires luego de cumplir con su última sesión de entrenamiento en territorio provincial. El objetivo está trazado con absoluta claridad: disputar mañana, desde las 15:00 horas, una verdadera final anticipada frente a Temperley en el estadio Alfredo Beranger, donde al equipo albiceleste únicamente le sirve conseguir la victoria para sostener sus aspiraciones intactas de finalizar en el primer puesto de la Zona B.

El compromiso ante el «Gasolero» se presenta como una prueba de fuego decisiva para la delegación conducida por Hernán Pellerano. Tras haber cosechado un empate en su última presentación que dejó un sabor agridulce en la parcialidad jujeña, el cuerpo técnico realizó un profundo diagnóstico interno respecto del funcionamiento colectivo. El propio entrenador no dudó en cuestionar públicamente el dispositivo táctico utilizado recientemente, asumiendo la responsabilidad por la falta de profundidad ofensiva que exhibió el equipo durante gran parte del encuentro. Esta autocrítica condujo a una revisión conceptual inmediata en los trabajos semanales en el predio de Papel NOA.

De cara a la batalla en el sur del Gran Buenos Aires, todo indica que Pellerano archivará definitivamente la línea de cinco defensores para reinstaurar un dibujo táctico más audaz y equilibrado. La principal novedad estará centrada en la inclusión de un «nueve» de área definido que le otorgue peso específico, presencia física y contención a los centrales rivales en los últimos metros del campo de juego. En la puja directa por ese lugar estratégico en la alineación titular, el delantero Octavio Bianchi es quien pica en punta gracias a sus últimas intervenciones decisivas y a su movilidad. Sin embargo, en el cuerpo técnico tampoco descartan la alternativa de incluir desde el arranque a Cristian «Polaco» Menéndez, cuya jerarquía y experiencia en instancias de definición representan una variante de altísimo valor estratégico.

La necesidad de sumar de a tres puntos no responde únicamente a una cuestión matemática en la tabla de posiciones, sino también a una búsqueda de consolidación futbolística y anímica en el tramo decisivo del certamen. Gimnasia sabe que para adueñarse del grupo y obtener el pasaje a la final directa por el primer ascenso a la Liga Profesional, no hay margen para cosechar empates fuera de casa en esta etapa del torneo. El margen de maniobra se ha reducido al mínimo y cada partido se juega con la intensidad de un choque de eliminación directa.