Brasil ante las elecciones: qué pasaría con el ajuste fiscal, la inflación y el real si gana Lula o Bolsonaro

Independientemente de quién gane las elecciones del 4 de octubre, Oxford Economics prevé un menor crecimiento económico en Brasil que en años anteriores, junto con una moderación de la inflación y una reducción de las tasas de interés.

Los brasileños elegirán el próximo 4 de octubre en las elecciones presidenciales entre dos modelos económicos y visiones de país que difieren en el manejo fiscal, las prioridades frente a inflación y empleo, la posible reacción de los mercados y el margen para impulsar reformas, según Oxford Economics.

En la campaña electoral, el déficit público, la deuda y la lucha contra la inflación se han convertido en temas claves en la agenda económica de los candidatos.

La consultora Oxford Economics prevé dos caminos fiscales distintos para Brasil según el resultado electoral del domingo.

El actual presidente y candidato de la izquierda a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva optaría por un ajuste gradual con más impuestos, mientras que el derechista Flavio Bolsonaro aplicaría recortes de gasto más rápidos, aunque con un mayor costo sobre el crecimiento, posiblemente acompañado de una breve recesión.

“Creemos que Lula llevaría a cabo una consolidación fiscal gradual centrada en un crecimiento más lento del gasto primario real y en un aumento de los impuestos, dando prioridad al crecimiento de los salarios reales y al empleo”, dice el informe, escrito por Mauricio Monge, economista sénior para América Latina de Oxford Economics, y Felipe Camargo, economista global principal.

“Un ajuste impulsado por el gasto, combinado con una reducción del aparato administrativo, podría mejorar la confianza del mercado y crear margen para revertir algunas de las recientes subidas de impuestos”, escribieron los analistas.

Según dijeron, una respuesta positiva de los mercados podría fortalecer el real hasta 8% y permitir recortes de tasas más rápidos gracias a una menor inflación, reduciendo el costo de la deuda pública.

El déficit fiscal de Brasil bajó en julio al 9,34 % del PIB, informó a finales de agosto el Banco Central.

Sin embargo, la deuda pública avanzó 0,6 puntos porcentuales hasta el 82,5% del PIB.

De otra parte, Bloomberg informó que la inflación en Brasil se aceleró más de lo previsto a principios de septiembre.

Los datos oficiales revelaron que los precios al consumo subieron un 4,47% con respecto al año anterior, por encima de todas las previsiones de una encuesta de Bloomberg, cuya estimación media se situaba en el 4,32%.

En términos mensuales, la inflación alcanzó el 0,7%, superando también todas las estimaciones.

La inflación anual se mantiene por encima de su objetivo del 3%.

Independientemente de quién gane las elecciones del 4 de octubre, los analistas de Oxford Economics prevén un menor crecimiento económico en Brasil que en años anteriores, junto con una moderación de la inflación y una reducción de las tasas de interés.

Oxford Economics mantiene la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva como escenario base de sus proyecciones, aunque con menor convicción ante el avance de Flávio Bolsonaro en las últimas encuestas.

Una de las encuestas más recientes muestra que Lula amplió a cinco puntos su ventaja sobre Flávio Bolsonaro, a pocos días de la primera vuelta en Brasil.

El presidente registra 39% de la intención de voto, frente a 34% de su rival, según la encuesta de Quaest divulgada este lunes.

Sin embargo, en una eventual segunda vuelta, que se realizaría el 25 de octubre en caso de que ningún candidato supere el 50 % de los votos, Lula y Bolsonaro empatan con el 42 % de la intención de voto.

El voto es obligatorio en Brasil, incluso para los electores en el extranjero.

“Nuestra hipótesis de base sigue siendo una victoria ajustada de Lula, respaldada por una amplia coalición de centroizquierda”, dice el reporte.