Mauricio Macri volvió a Jujuy para un encuentro regional del PRO, pero se expuso a una ínfima convocatoria, que se intentó disimular con fotos tomadas muy de cerca y con ángulos cerrados. Detrás de un atril y con las montañas de fondo, el expresidente habló ante un grupo minúsculo de militantes de varias provincias del norte argentino
La escasa convocatoria confirma la idea que Milei y Patricia Bullrich le vaciaron las bases al PRO y ahora el ex presidente enfrenta serias dificultades para reconstruir una red de militantes potente, en un claro contraste con 2015 cuando Macri juntó una multitud en Humahuaca para el cierre de campaña del ballotage que lo hizo presidente.
En Jujuy agregaron otro elemento. Macri habría decidido ir a Jujuy porque estaba interesando en ver a Chano Moreno Charpentier de Tan Biónica que justo tocada en esa provincia. «Se alojaron en el mismo hotel», reveló un dirigente que agregó «Mauricio se la pasa paseando».
Macri habría decidido ir a Jujuy porque estaba interesando en ver a Chano Charpentiner de Tan Biónica que justo tocada en esa provincia.
En el PRO culparon a Fernando de Andreis por la mala organización del evento, que dejó expuesto a Macri a la foto incómodo de hablar frente a una audiencia muy reducida.
Macri presentó el «Encuentro regional del PRO en Jujuy» y en una velada referencia a aquel momento de popularidad del pasado afirmó en X: «Es una provincia a la que le tengo un cariño enorme. Jujuy ocupa un lugar especial en la historia del PRO».
«Seguimos con una tarea clara: construir equipos, sumar gente nueva, formar dirigentes y trabajar para que el cambio sea irreversible», sostuvo el expresidente.
La promesa de sumar incorporaciones quedó acompañada por una imagen de un puñado de asistentes, varios de ellos con los celulares levantados para registrarlo mientras que en las redes abundaron las burlas.