El plan B de Bachelet tras deponer su postulación a la secretaría general de la ONU

La expresidenta chilena Michelle Bachelet decidió poner fin a su candidatura para convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas, luego de recibir un fuerte revés en el tercer sondeo informal realizado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

En esa instancia, Bachelet obtuvo apenas un voto de respaldo, mientras que 11 de los 15 integrantes del Consejo se pronunciaron en contra de su candidatura y otros tres se abstuvieron. El resultado la dejó en el penúltimo lugar entre ocho postulantes y precipitó su decisión de abandonar la carrera.

La exmandataria comunicó su decisión el sábado y sostuvo que no se arrepiente de haber asumido el desafío. Según explicó, su candidatura permitió instalar en el debate internacional la posibilidad de que una mujer latinoamericana llegue por primera vez a la Secretaría General de Naciones Unidas.

Bachelet había recibido desde el comienzo el respaldo de Brasil y México, cuyos gobiernos habían acompañado públicamente su postulación. Sin embargo, ese apoyo regional no logró traducirse en suficientes respaldos dentro del Consejo de Seguridad, órgano que debe recomendar el nombre que posteriormente será sometido a consideración de la Asamblea General.

Una nueva etapa internacional

Tras abandonar la carrera, Bachelet tiene previsto mantener una activa agenda internacional. De acuerdo con La Tercera, su llamado “plan B” contempla continuar trabajando especialmente en tres áreas que han marcado su trayectoria: derechos humanos, derechos de las mujeres y defensa del multilateralismo.

La expresidenta ya cuenta con experiencia dentro del sistema de Naciones Unidas. Entre 2018 y 2022 fue Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y anteriormente encabezó ONU Mujeres.

Ahora, su intención es continuar participando en actividades internacionales vinculadas con estos temas. También mantiene el cargo de vicepresidenta del Club de Madrid, organización que reúne a exjefes de Estado y de Gobierno, y cuenta con invitaciones para participar en diferentes actividades durante los próximos meses.

En su mensaje tras anunciar el retiro, Bachelet señaló que continuará trabajando por la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible, los derechos humanos, la democracia y el fortalecimiento del sistema multilateral.

El impacto del resultado en la ONU

La candidatura de Bachelet había perdido respaldo progresivamente durante los distintos sondeos informales. En agosto había obtenido dos votos favorables, seis en contra y siete abstenciones. En la tercera medición, su respaldo cayó a un solo voto, mientras aumentaron significativamente las posiciones contrarias.

El proceso de selección del próximo secretario general todavía no está definido. El Consejo de Seguridad deberá alcanzar un consenso para recomendar un candidato a la Asamblea General, y cualquiera de los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— puede bloquear una candidatura mediante su poder de veto.

Con el retiro de Bachelet, otras candidaturas continúan en competencia. Entre ellas se encuentran la costarricense Rebeca Grynspan y la candidata de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, ambas mujeres latinoamericanas mencionadas entre las opciones que permanecen en carrera.

El debate político en Chile

La salida de Bachelet también generó reacciones dentro de Chile. El expresidente Gabriel Boric, quien había impulsado su candidatura durante su gobierno, defendió públicamente la decisión de haber promovido su postulación y sostuvo que “sí valía la pena” intentarlo.

El actual gobierno de José Antonio Kast, en cambio, recordó que había decidido retirar en marzo el patrocinio oficial de Chile a la candidatura. La administración justificó entonces esa decisión por factores relacionados con la dispersión de candidaturas latinoamericanas y sus posibles efectos sobre las posibilidades de éxito.

El episodio abrió además una discusión política interna sobre el papel que debe desempeñar Chile en la elección del próximo secretario general de Naciones Unidas y sobre la continuidad de su política exterior respecto del multilateralismo.

Para Bachelet, sin embargo, el final de la candidatura no significa el abandono de su actividad internacional. Su próximo escenario estará nuevamente fuera de una competencia electoral y concentrado en los temas que han marcado buena parte de su trayectoria dentro de Naciones Unidas: derechos humanos, igualdad de género, democracia y cooperación multilateral.