Se profundiza la crisis laboral: Salta perdió 8.645 empleos privados desde 2023 y la tasa toca mínimos históricos
El escenario laboral de Salta, bajo la gestión del gobernador Gustavo Sáenz, atraviesa un fuerte deterioro. Durante el mes de junio la provincia registró una baja de 222 empleos en el sector privado formal, lo que equivale a un retroceso del 0,2% respecto al mes anterior. Además, hubo una caída interanual de un 2,5% del empleo formal registrado, lo que se traduce en la pérdida de de 2.978 puestos laborales en un lapso de doce meses.
Esto surgió de un informe reciente de la consultora Politikon Chaco, basado en datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación. A principios de año se conoció que durante el año 2025 en la provincia de Salta se perdieron aproximadamente 6000 puestos de trabajo registrados en el sector privado. Los datos fueron relevados por la la misma secretaría, en base al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
En comparación con noviembre de 2023, último mes previo al cambio de gobierno, Salta presenta una contracción del 6,8% en el volumen de empleo privado formal. En términos absolutos, son 8.645 puestos menos que los que tenía entonces. La provincia se encuentra así entre las jurisdicciones que todavía no lograron recuperar el nivel de empleo registrado previo a diciembre de 2023.
A nivel federal, el empleo privado formal experimentó una contracción del 0,1% en junio, restando 6.261 posiciones en tan solo un mes. De este modo, la masa total de trabajadores asalariados registrados en Argentina ascendió a 6.126.400, alcanzando una cifra históricamente baja. En el análisis de los últimos doce meses, el país acumuló un descenso del 1,9% en el trabajo privado blanco, lo que representa la desaparición de unos 121.000 puestos laborales.
Durante este mes de septiembre, se conoció otra cifra que complica a Salta. Según un relevamiento del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina, elaborado a partir de información de la Encuesta Permanente de Hogares, el 52% de las personas de entre 25 y 35 años, todavía vive en su hogar de origen y no logró independizarse, principalmente por las dificultades para afrontar el costo de un alquiler o acceder a una vivienda propia.
La problemática no se limita a la imposibilidad de abandonar la vivienda familiar, ya que una parte importante de quienes permanecen en sus hogares también enfrenta condiciones habitacionales deficitarias. Según el relevamiento, el 46% de las personas del rango etario mencionado que continúan viviendo con sus familias, reside en viviendas que presentan algún tipo de déficit.