Gimnasia ya tiene la mira puesta en el duelo ante atlético Rafaela

El plantel profesional albiceleste retomará los entrenamientos semanales enfocado en el compromiso del próximo domingo.

El lamento por los puntos perdidos sobre la hora en jornadas anteriores quedó definitivamente en el pasado para Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Tras haber concretado una resonante y revitalizadora victoria por 2 a 1 en condición de visitante frente a Almagro, el elenco conducido técnicamente por Hernán Pellerano ya tiene todos sus sentidos enfocados en lo que será su próxima presentación oficial en el campeonato de la Primera Nacional. El «Lobo» jujeño sabe que el certamen ingresa en su etapa de definiciones y que, para sostener con firmeza sus fundadas aspiraciones de pelear por el ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino, la regularidad en condición de local se presenta como un factor absolutamente indispensable y determinante.

La cita ya tiene coordenadas confirmadas por la Asociación del Fútbol Argentino. El próximo domingo, a partir de las 16:00 horas, el Estadio 23 de Agosto abrirá sus puertas para albergar un compromiso de alto voltaje donde el conjunto albiceleste recibirá la visita de Atlético Rafaela. Este enfrentamiento, correspondiente a una nueva jornada del certamen de ascenso, es considerado por el cuerpo técnico y los futbolistas como una auténtica final. En un torneo caracterizado por una paridad extrema en la zona alta de la tabla de posiciones, dejar escapar puntos en el barrio Luján no es una opción para un equipo que pretende mantenerse en el podio de la Zona B y continuar acechando de manera directa el liderazgo de la clasificación.

El estado de ánimo en el campamento jujeño es inmejorable, y es que el plantel profesional goza de una excelente salud en términos deportivos y físicos. El valioso triunfo en el Estadio Tres de Febrero, sellado merced a los goles del defensor Joaquín Varela y a una genialidad individual del volante Francisco Molina, complementado por la providencial atajada de un tiro penal por parte del arquero Milton Álvarez, ha inyectado una dosis masiva de confianza en el grupo de jugadores. Volver a sumar de a tres fuera de los límites de la provincia de Jujuy era una materia pendiente que el equipo resolvió con autoridad, carácter y pasajes de muy buen fútbol, argumentos que ahora pretenden revalidar ante su público en la Tacita de Plata.

A pesar de que la semana de entrenamientos recién está dando sus primeros pasos y que aventurar una formación titular de manera categórica resulta a todas luces prematuro, el panorama que se le presenta a Hernán Pellerano de cara al armado de la estrategia es sumamente alentador. A diferencia de semanas anteriores, marcadas por las recurrentes bajas disciplinarias y las suspensiones que obligaban al laboratorio táctico del entrenador a realizar constantes modificaciones y rompecabezas posicionales, en esta oportunidad el panorama es completamente limpio. El «Lobo» no cuenta con ningún futbolista sancionado ni suspendido por acumulación de tarjetas amarillas o expulsiones directas, lo que le otorga al director técnico un abanico completo de opciones a su entera disposición.

Esta inusual pero bienvenida tranquilidad reglamentaria abre las puertas a una posibilidad que gana muchísima fuerza en los pasillos de Papel NOA: la repetición sistemática de la estructura titular que viene de dar el golpe en José Ingenieros. En el fútbol suele sostenerse la vieja máxima de que «equipo que gana no se toca», y en el seno del cuerpo técnico albiceleste ven con muy buenos ojos consolidar las sociedades futbolísticas que tan buenos dividendos rindieron el último domingo. Mantener a los mismos once intérpretes en cancha permitiría aceitar los movimientos tácticos, fortalecer el retroceso defensivo y profundizar la sintonía fina en la zona de gestación, donde Francisco Molina se ha erigido como el verdadero director de orquesta del equipo.