Seis medidas para mejorar los ingresos del sector de la minería boliviana

Para el analista en minería, Héctor Córdova, la coyuntura abre varias oportunidades para lograr captar una mayor cantidad de dólares.

La primera es mejorar la trazabilidad de las exportaciones. Bolivia necesita saber con precisión cuánto mineral se extrae, quién lo comercializa, dónde se procesa y cuánto se exporta.

La segunda es cerrar espacios al contrabando y la subdeclaración, particularmente en el oro.

La tercera es fortalecer al Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) y la coordinación con gobiernos departamentales y municipales.

Córdova considera que la cuarta medidas debe revisar la estructura de comercialización del oro para aumentar la proporción de producción que pasa por canales formales.

Mientras que, la quinta es utilizar el actual ciclo de precios para promover exploración. Un país que no explora hoy está comprometiendo su producción de los próximos 10 o 20 años.

La sexta medida debe apuntar a mejorar las condiciones para la inversión privada y extranjera.

Y aquí aparece uno de los puntos decisivos: seguridad jurídica, estabilidad regulatoria, reglas claras, acceso a divisas, infraestructura y paz social.

“No se trata simplemente de bajar impuestos para atraer empresas. Se trata de construir un sistema en el cual el Estado capture una renta razonable, la inversión tenga previsibilidad y las comunidades productoras reciban beneficios verificables”, hace notar Córdova.

Que considera que la minería ya no puede ser tratada únicamente como una actividad extractiva, dado que por la actual coyuntura boliviana se ha convertido en una pieza central de la política cambiaria, fiscal y comercial.

“El país necesita dólares y la minería es, hoy, su mayor fuente potencial de generación de divisas por exportaciones. La verdadera oportunidad consiste en utilizar el actual ciclo favorable para crear las condiciones que permitan producir más cuando los precios bajen”, remarca Córdova.

Gary Rodriguez, gerente general del Insituto Boliviano de Comercio Exteriro (IBCE) precisa que es importante transformar parte de la renta extraordinaria en infraestructura, educación técnica, tecnología, exploración y capacidad industrial.

“La respuesta está en las condiciones del entorno para producir. Por ejemplo, mientras Chile recibió el año pasado Inversión Extranjera Directa por casi 15.000 millones de dólares, y Perú captó 12.000 millones, Bolivia apenas poco más de 600 millones de dólares. Eso debe cambiar si se busca mejores resultados”, puntualiza Rodríguez.