«Nos vamos contentos por ganar y por lograr mantener el arco en cero», dijo Pellerano

El entrenador de Gimnasia de Jujuy destacó la fortaleza mental de sus dirigidos para cortar la racha adversa de tres derrotas consecutivas.

El silbatazo final en la «Tacita de Plata» no solo significó el regreso a la victoria para Gimnasia y Esgrima de Jujuy, sino también un profundo suspiro de alivio para un plantel que venía cargando con la pesada mochila de tres caídas en fila. En la habitual conferencia de prensa post-partido, Hernán Pellerano se mostró con un semblante renovado, reflejando la tranquilidad de haber cumplido el objetivo primordial de la jornada: recuperar la senda del triunfo y, fundamentalmente, la confianza perdida en las últimas presentaciones.

«Estamos muy contentos por todo el equipo. En el fútbol, lo más difícil es cortar las rachas negativas y nosotros logramos hacerlo hoy», comenzó diciendo el director técnico del «Lobo», poniendo en palabras el sentimiento de un vestuario que necesitaba imperiosamente un resultado positivo para no perder terreno en la lucha por los puestos de vanguardia de la Primera Nacional.

Para Pellerano, la clave de la victoria no estuvo únicamente en el planteo táctico o en los nombres propios, sino en la resiliencia emocional de sus futbolistas. El entrenador hizo especial hincapié en que, tras el «lunes negro» vivido la semana anterior, el trabajo puertas adentro fue intenso en lo motivacional. «Es fundamental trabajar el aspecto psicológico», señaló con firmeza, y agregó que, gracias a esa virtud que demostró el grupo, supieron «sacar adelante este partido» ante un rival complejo que vino a Jujuy a cuidar su arco.

A pesar de la satisfacción por los tres puntos, el conductor del conjunto «albiceleste» no dejó pasar la oportunidad para realizar un análisis profundo del trámite del encuentro. Fiel a su estilo, Pellerano no se dejó encandilar por el resultado y mantuvo una mirada analítica sobre el rendimiento colectivo. Si bien destacó que el equipo no traicionó sus principios, reconoció que hubo momentos de zozobra antes de lograr la apertura del marcador.

«Por momentos pudimos mostrar soltura para jugar antes y después de marcar el gol. Esa es nuestra forma de entrenar y lo que buscamos plasmar siempre», subrayó el DT, haciendo referencia a esa idea de juego asociado y pelota al ras del piso que es su marca registrada. Sin embargo, la autocrítica no tardó en aparecer cuando se refirió a la definición: «Tenemos una identidad marcada, pero también muchas cosas por corregir. Tenemos que mejorar las definiciones de las jugadas; pudimos estirar el marcador varias veces y no lo hicimos».

Esta falta de puntería en los últimos metros fue, quizás, el único punto de preocupación para el cuerpo técnico. Gimnasia generó situaciones claras para sentenciar la historia mucho antes de que el árbitro marcara el final, pero la impericia en el área rival mantuvo el suspenso hasta el último minuto. «Nos vamos con la sensación de que el resultado pudo ser más abultado», admitió el entrenador, aunque rápidamente equilibró la balanza resaltando un aspecto defensivo que venía siendo el talón de Aquiles del equipo en las fechas pasadas.

Uno de los puntos más celebrados por Pellerano y su cuerpo técnico fue la solidez defensiva recuperada. Tras haber sufrido goles evitables en las últimas tres jornadas, terminar el partido sin recibir tantos fue considerado un triunfo dentro del triunfo. La labor de la última línea, respaldada nuevamente por la seguridad de Milton Álvarez, fue vital para sostener la ventaja mínima y darle al equipo la base necesaria para construir el ataque. «Nos vamos contentos por haber ganado y, sobre todo, por mantener el arco en cero», enfatizó el DT, cerrando su diálogo con la prensa con una sonrisa que denotaba la satisfacción del deber cumplido. Para el «Lobo», mantener la valla invicta no es un dato menor: es el síntoma de que el equipo ha recuperado la memoria defensiva y la concentración necesaria para afrontar la recta final del campeonato.