Gimnasia se juega el liderazgo ante Tristán Suarez en una final anticipada en el Estadio “23 de agosto”

Con la fortaleza del estadio local como bandera y el invicto de Hernán Pellerano en casa, el "Lobo" busca quebrar la racha de dos caídas consecutivas frente a un escolta.

El aroma a final anticipada se respira en cada rincón del barrio Luján. Esta tarde, desde las 15 horas, el Estadio 23 de Agosto será el escenario de uno de los enfrentamientos más trascendentales de la temporada para Gimnasia y Esgrima de Jujuy.

El equipo conducido por Hernán Pellerano pone en juego mucho más que tres puntos: defiende el liderazgo de la Zona B ante su perseguidor más inmediato y peligroso, Tristán Suárez.

El presente del «Lobo» es ambivalente. Si bien se mantiene en lo más alto de la clasificación, llega a este compromiso tras sufrir dos duros golpes fuera de la provincia. Las derrotas consecutivas en condición de visitante han encendido las alarmas, no por el rendimiento general, sino por la necesidad imperiosa de sumar para no ceder terreno ante la vertiginosa arremetida de sus perseguidores. Sin embargo, la confianza del plantel y del cuerpo técnico se cimenta en una estadística irrefutable: en Jujuy, bajo el mando de Pellerano, el equipo se transforma en una fortaleza inexpugnable donde aún no conoce la derrota.

Esta tarde, esa mística localista será puesta a prueba por el rival más en forma de la categoría. El «Lechero» de Ezeiza desembarca en la «Tacita de Plata» con el pecho inflado tras encadenar tres victorias consecutivas, una racha que lo ha catapultado al segundo lugar. La amenaza de Tristán Suárez es doblemente preocupante para las aspiraciones jujeñas: no solo se encuentran a tiro de la punta, sino que además cuentan con un partido menos en su haber. Esto implica que, de llevarse un triunfo hoy de Jujuy, no solo superarán a Gimnasia en la tabla, sino que tendrán la oportunidad de estirar esa ventaja en su encuentro pendiente.

Para Gimnasia, el partido se presenta como una oportunidad de redención y de reafirmación de autoridad. El cuerpo técnico sabe que, de local, el equipo propone un fútbol diferente, más agresivo y protagonista, apoyado en el calor de su gente. No obstante, enfrente tendrá a un rival que sabe leer muy bien los momentos de los partidos y que llega con la moral por las nubes.

En cuanto al armado del once inicial, si bien el director técnico no ha realizado una confirmación oficial, se especula con una alineación muy similar a la que saltó al campo en la última jornada. La principal duda que maneja Pellerano radica en el frente de ataque: la posibilidad de que Menéndez regrese a la titularidad desde el arranque, ocupando el lugar de Bianchi, buscando quizás mayor movilidad y presión en la salida del conjunto visitante.

El arbitraje estará a cargo de Pablo Giménez, quien tendrá la difícil tarea de impartir justicia en un clima que se prevé de alta tensión competitiva. Giménez estará secundado por los asistentes Iván Aliende y Federico García, mientras que Ramiro Maglio oficiará como cuarto árbitro.

La expectativa en el público jujeño es total. Se espera un marco imponente en el 23 de Agosto para respaldar a un equipo que, pese a los recientes tropiezos fuera de casa, ha demostrado tener la jerarquía necesaria para mandar en la zona. Ganar hoy significaría dar un golpe de mesa, alejar a un rival directo y recuperar la tranquilidad necesaria para encarar la recta final del torneo con el objetivo del ascenso entre ceja y ceja. Para el “Lobo”, no hay margen de error: es ganar o ver cómo el liderazgo se escapa hacia Ezeiza.