Gimnasia sacó relucir su mística de local y se afianza como líder absoluto de su zona

En una tarde cargada de emociones en el estadio 23 de Agosto, el conjunto dirigido por Hernán Pellerano reaccionó a tiempo para revertir un marcador adverso y vencer por 2 a 1 al "Gaucho" santiagueño.

La fe del pueblo jujeño tuvo su recompensa en una jornada que comenzó con nubarrones de duda pero terminó bajo un sol de esperanza. Gimnasia y Esgrima de Jujuy ratificó ayer por qué es el dueño de la Zona B de la Primera Nacional al imponerse por 2 a 1 ante Atlético Güemes de Santiago del Estero. En un estadio 23 de Agosto que lució un marco imponente, el «Lobo» debió apelar a la «frialdad» que tanto exigía el cuerpo técnico durante la semana para sobreponerse a un inicio esquivo y dar vuelta un resultado que lo mantiene más puntero que nunca en la segunda categoría del fútbol argentino.

El partido, correspondiente a la 22ª fecha, representaba un desafío mayúsculo para los conducidos por Hernán Pellerano.

Desde el pitazo inicial del árbitro Fabrizio Llobet, Güemes demostró que no había llegado a Jujuy para ser un mero espectador. El conjunto santiagueño, necesitado de puntos para alejarse de la zona baja, aprovechó la primera desatención defensiva del local. A los 9 minutos del primer tiempo, el experimentado Juan Sánchez Sotelo capitalizó una oportunidad clara dentro del área para batir la valla albiceleste y establecer el 1 a 0.

El gol visitante caló hondo en la «Tacita de Plata». Por unos instantes, el fantasma de los puntos perdidos en casa sobrevoló el barrio Luján. Gimnasia, fiel a su estilo de tenencia, intentó reaccionar pero se encontró con un bloque defensivo «Gaucho» sumamente disciplinado. Durante ese primer tiempo, al «Lobo» le costó encontrar los caminos, extrañando quizás la profundidad de piezas que llegaron entre algodones, como el defensor Martín Lazarte, cuya presencia fue una de las incógnitas que mantuvo en vilo al cuerpo técnico hasta último momento debido a su esguince de tobillo. Pese a la adversidad, el equipo no claudicó en su presión, manteniendo la intensidad pero sin la claridad necesaria para igualar antes del descanso.

El paso por los vestuarios fue determinante. Hernán Pellerano ajustó las piezas tácticas y pidió mayor agresividad en los metros finales. Gimnasia salió al segundo tiempo decidido a quemar las naves. La paridad llegó a los 20 minutos del complemento en una jugada que será motivo de análisis durante toda la semana.

Tras un centro preciso, Bianchi conectó un potente cabezazo que traspasó la línea de gol antes de ser despejado. Aunque en el rebote Menéndez se encargó de mandarla adentro.

El árbitro le otorgó el gol oficialmente a Octavio Bianchi, bajo el argumento de que la imagen televisiva de la transmisión de LPF PLAY confirmaba que ese primer cabezazo ya había ingresado íntegramente al arco, otorgándole al delantero la primera de sus dos alegrías de la tarde.

En una nueva incursión ofensiva, y tras una serie de rebotes que demostraron la presión asfixiante del local, Octavio Bianchi volvió a aparecer en el lugar y momento indicados para enviar la pelota al fondo de la red y estampar el 2 a 1 definitivo.

Con este triunfo vital, el «Lobo» jujeño se consolida en lo más alto de la tabla de posiciones con 41 unidades.