El fútbol argentino vivió una jornada especial y Jujuy no fue la excepción. En la previa del compromiso entre Gimnasia y Esgrima y Güemes, correspondiente a una nueva fecha de la Primera Nacional, el estadio «23 de Agosto» dejó de lado por unos instantes la competencia para rendir homenaje a la Selección Argentina.
Cuando el árbitro Fabrizio Llobet hizo sonar su silbato antes del inicio del partido, el público albiceleste respondió con un cerrado y prolongado aplauso que envolvió todo el estadio. Lejos del tradicional minuto de silencio, la iniciativa impulsada por la Asociación del Fútbol Argentino buscó transformar ese momento en una celebración colectiva para agradecer el esfuerzo y la destacada actuación del seleccionado nacional en la Copa del Mundo 2026, donde alcanzó el subcampeonato.
Las tribunas del «23 de Agosto» ofrecieron una imagen cargada de emoción. Familias enteras, socios e hinchas acompañaron el reconocimiento con aplausos ininterrumpidos, reflejando el orgullo que dejó el recorrido del equipo argentino a lo largo del certamen mundialista.
Finalizado el homenaje, el clima patriótico continuó con uno de los cánticos más emblemáticos del fútbol argentino. Desde los cuatro sectores del estadio comenzó a escucharse con fuerza el clásico «el que no salta es un inglés», acompañado por miles de simpatizantes que saltaron y alentaron al unísono, generando una atmósfera de profunda identificación con los colores nacionales.