Iquique y Campo Grande proyectan fomentar intercambio turístico que impulse conexión aérea directa

Las ciudades de Iquique, en el norte de Chile, y Campo Grande, capital del estado brasileño de Mato Grosso do Sul, avanzan en una estrategia conjunta para fortalecer el intercambio turístico y consolidar una futura conexión aérea directa que facilite el flujo de visitantes entre ambos destinos.

La iniciativa busca aprovechar el potencial del Corredor Bioceánico de Capricornio para impulsar la integración regional más allá del comercio.

En ese marco, el alcalde de Iquique, Mauricio Soria Macchiavello, participa en Brasil de las actividades vinculadas a la finalización de la losa del Puente de la Bioceánica, una infraestructura clave que unirá Carmelo Peralta, en Paraguay, con Porto Murtinho, en Brasil. La obra es considerada uno de los proyectos estratégicos del Corredor Bioceánico, que conectará el Atlántico con los puertos del norte chileno.

Durante su visita, el jefe comunal mantuvo una reunión de trabajo con la alcaldesa de Campo Grande, Adriane Lopes, y parte de su gabinete, donde ambas autoridades coincidieron en la necesidad de desarrollar una agenda común que posicione a las dos ciudades como destinos turísticos complementarios.

Uno de los ejes analizados fue el desarrollo del turismo deportivo y de naturaleza. La propuesta contempla atraer turistas brasileños interesados en la pesca en el océano Pacífico, mientras que visitantes chilenos podrían recorrer atractivos de Mato Grosso do Sul como el Pantanal y Bonito, dos de los destinos naturales más importantes de Brasil.

Las autoridades también plantearon la incorporación del sector privado a las gestiones, convocando a empresarios del rubro turístico de ambos países para generar una demanda suficiente que permita justificar la apertura de un vuelo internacional directo entre Campo Grande e Iquique, con la posibilidad de integrar además ciudades de Argentina y Paraguay en la futura ruta aérea.

El proyecto contempla la conformación de una mesa de trabajo integrada por representantes del turismo de Tarapacá y Mato Grosso do Sul, junto a los municipios involucrados y actores del Corredor Bioceánico, con el objetivo de coordinar acciones de promoción, intercambio cultural y desarrollo económico.

Actualmente, Iquique y Campo Grande se encuentran separadas por unos 1.600 kilómetros, una distancia menor a la que existe entre la ciudad chilena y Santiago, lo que refuerza la viabilidad de una conexión aérea directa como herramienta para potenciar el turismo, los negocios y la integración regional. Además de sus atractivos naturales, Campo Grande ofrece una importante oferta gastronómica, cultural y recreativa que complementaría la propuesta turística del norte chileno.