El opositor venezolano Henrique Capriles pidió que la reconstrucción institucional de Venezuela se sustente en una negociación política que incluya a María Corina Machado y advirtió que excluirla “condenaría cualquier proceso al fracaso”.
El ex candidato presidencial sostuvo que, tras años de instituciones alejadas de las necesidades de la población, una salida política exige la participación de todos los sectores democráticos y la unidad de la oposición.
“Cualquier proceso de negociación no puede ser un cálculo de alguien, o contra alguien o para excluir a alguien. En esa línea una negociación excluyendo a María Corina Machado y lo que representa estará condenada a fracasar”, escribió en sus redes sociales.
Además, señaló que el país atraviesa un momento crítico tras el doble terremoto que provocó más de 5.000 muertes. Afirmó que la reconstrucción de Venezuela pasa por una restauración institucional y que los intereses de los venezolanos deben prevalecer sobre cálculos políticos o exclusiones.
“El país en su proceso de reconstrucción también tiene que incluir la reconstrucción institucional. Las instituciones en los últimos años han estado de espaldas a los venezolanos. Su desempeño ha sido una vergüenza. En esa línea de reconstrucción cualquier esfuerzo de negociación política que tenga resultados para la gente es positivo. Para la gran mayoría de los venezolanos aplica aquello de “ver para creer”, afirmó.
El planteo de Capriles coincidió con la inminencia de un diálogo entre el chavismo y una parte de la oposición, anunciado para el próximo 1 de agosto, con el objetivo de establecer una hoja de ruta para el retorno a la democracia. Capriles remarcó que cualquier esfuerzo de negociación debe arrojar resultados concretos para la población y que la falta de unidad o la marginación de líderes reconocidos debilita la credibilidad del proceso.
“Esta tiene que ser una oportunidad para la unidad por encima de cualquier diferencia. Es la reconstrucción de Venezuela la que está en juego. Es el futuro del país el que está en juego. Son los intereses de los venezolanos los que están en juego”, aseguró.
La opositora Dinorah Figuera, quien regresó a Venezuela tras años de exilio, adelantó que convocará a todos los sectores democráticos para participar en el diálogo con el chavismo, respaldado por Estados Unidos.
La situación cobró relevancia en un contexto de emergencia nacional, con decenas de miles de heridos y fallecidos por los recientes terremotos, y con una sociedad que, según Capriles, se mantiene escéptica ante los anuncios oficiales tras años de promesas incumplidas y falta de resultados.
El ex gobernador insistió en que la reconstrucción del país no puede ser un proceso excluyente, sino una oportunidad para la unidad y el reencuentro entre los distintos sectores de la vida política venezolana.
La líder opositora María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz y figura de referencia en la oposición, denunció impedimentos para regresar al país y participar directamente en el proceso de diálogo. Machado sostuvo que le corresponde encabezar las negociaciones con el Gobierno de transición de Delcy Rodríguez y que su participación es indispensable para alcanzar una solución legítima y consensuada entre las partes.
Recientemente, Machado y Edmundo González Urrutia, candidato de la Plataforma Unitaria Democrática, discutieron con la mayor coalición opositora los términos de un eventual acuerdo, aunque los detalles no trascendieron.
Mientras tanto, la Organización de los Estados Americanos expresó su disposición a apoyar la transición democrática en Venezuela y reafirmó su compromiso con los principios democráticos y el Estado de derecho. El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, indicó que el organismo está listo para acompañar cualquier esfuerzo orientado a un cambio pacífico e inclusivo, siempre respetando la voluntad popular y la cooperación entre las partes.
En el plano institucional, Venezuela mantiene su membresía en la OEA, aunque su asiento permanece vacío luego del proceso iniciado por la dictadura de Nicolás Maduro para retirarse del organismo. La conformación de la mesa de diálogo, la inclusión de figuras clave de la oposición y el respaldo internacional se presentaron como elementos determinantes para el futuro político venezolano, en un escenario marcado por la urgencia de respuestas concretas y la presión de una sociedad golpeada por la crisis humanitaria y la falta de soluciones inmediatas.