Inundaciones y calor extremo: Asia y Europa bajo fenómenos climáticos opuestos

Varias regiones asiáticas enfrentan consecuencias fatales tras precipitaciones excepcionales, mientras el sur de Europa experimenta una ola de calor que supera promedios históricos.

En algunas zonas, el registro pluviométrico alcanzó 206 milímetros de lluvia en solo 24 horas

En los últimos días, inundaciones y deslizamientos de tierra causaron estragos en Vietnam, el sur de China y Corea del Sur, según reportó el diario británico The Guardian. La magnitud de las precipitaciones destruyó viviendas, afectó la infraestructura y dejó víctimas mortales, en paralelo a una ola de calor que mantiene bajo alerta a varias regiones del sur de Europa.

Las autoridades vietnamitas informaron que varias zonas rurales quedaron aisladas por el colapso de caminos y puentes. Equipos de emergencia desplegaron operativos para asistir a las comunidades afectadas y buscar a personas desaparecidas. Mientras tanto, los servicios de meteorología advirtieron sobre la posibilidad de nuevas lluvias intensas en los próximos días.

El Centro Nacional de Pronóstico Hidrometeorológico de Vietnam informó que la estación meteorológica de Phuc Than registró 206 milímetros de lluvia en 24 horas entre jueves y viernes. El impacto de esa cantidad de agua arrasó hogares y cultivos, provocó cortes de energía y destruyó 238 hectáreas de tierras agrícolas. En la aldea de Muong Than, ubicada en el sur del país, al menos cuatro personas murieron y otras cuatro permanecen desaparecidas tras inundaciones repentinas.

Las lluvias torrenciales en el país agravaron la situación en zonas rurales, donde la destrucción de viviendas y la pérdida de cosechas afectan la vida de cientos de familias. Los servicios de rescate trabajan para encontrar a los desaparecidos y brindar asistencia a los damnificados, mientras continúan las labores para restablecer el suministro eléctrico y limpiar los escombros.

Por su parte, en Corea del Sur, la estación meteorológica de Paju, al norte de Seúl, registró 192,5 milímetros de lluvia, provocando inundaciones en viviendas y carreteras. Las autoridades mantienen la vigilancia en áreas vulnerables ante la posibilidad de nuevos deslizamientos, mientras la población permanece atenta a las recomendaciones oficiales.

En tanto, en el sur de China también experimenta precipitaciones fuera de lo común, con alertas activas y equipos de emergencia desplegados en varias provincias. Hasta ahora no se precisó una cifra oficial de víctimas, pero la situación continúa bajo observación por parte de las autoridades locales, según detalló The Guardian.

Mientras Asia enfrenta los efectos de las lluvias, Europa se somete a temperaturas excepcionalmente altas. Una masa de aire cálido proveniente del norte de África elevó los termómetros en el sur del continente, con especial impacto en Italia y España. El sábado se emitió una alerta roja por calor extremo en el sur de Italia, que sigue vigente.

Las previsiones para Palermo, en Sicilia, indican que las temperaturas superarán los 40 °C entre este lunes y martes, más de 10 °C por encima del promedio habitual para la época. Se espera que la ola de calor avance hacia el oeste y alcance amplias zonas de España, donde las temperaturas podrían superar los 45 °C en varias regiones.

Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de evitar la exposición al sol durante las horas de mayor calor y recomiendan a la población mantenerse hidratada y buscar espacios frescos para reducir riesgos para la salud.

El clima extremo se extiende más allá de Asia y Europa. En el Pacífico oriental, la tormenta tropical Elida alcanzó vientos máximos de 113 kilómetros por hora (70 mph), quedando cerca de la intensidad de huracán. Según el portal británico, Elida se desplaza hacia el norte y se prevé que pierda fuerza sin tocar tierra.

 

El domingo se formó Fausto, otra tormenta tropical en el Pacífico oriental, que podría intensificarse y convertirse en huracán de categoría 2 al cierre de la semana. Mientras tanto, la temporada de huracanes en el Atlántico occidental se mantiene inusualmente tranquila, con solo una tormenta tropical, Arthur, registrada hasta el momento.