El plantel de Gimnasia de Jujuy reconfigura su semana y ya trabaja para recibir a Güemes

La prioridad esta puesta en la recuperación física de Martín Lazarte y la urgencia de sumar su primera victoria en esta segunda ronda.

El fútbol, en su dinámica impensada y le otorgo a Gimnasia y Esgrima de Jujuy un respiro logístico que puede transformarse en una ventaja deportiva determinante. Tras la decisión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de suspender la actividad oficial de los días lunes y martes debido al regreso de la Selección Nacional tras el Mundial 2026, el compromiso que el «Lobo» debía afrontar en el estadio Centenario quedó en suspenso.

Desde la jornada de ayer, el predio de Papel NOA volvió a ser el epicentro de la ilusión “Albiceleste”. El plantel retomó los entrenamientos con una mentalidad renovada, dejando atrás la incertidumbre del viaje postergado para enfocarse exclusivamente en Güemes de Santiago del Estero. El partido, según se confirmó, se disputará el próximo domingo a partir de las 16:00 horas en el estadio 23 de Agosto, un escenario donde Gimnasia necesita imperiosamente hacerse fuerte para ratificar sus aspiraciones de protagonismo.

El presente de Gimnasia de Jujuy en esta segunda ronda presenta una paradoja: si bien el equipo mantiene su solidez y se ubica primero en la zona B, la victoria le ha sido esquiva en el inicio de esta etapa. El conjunto de Pellerano ha cosechado una serie de empates que, aunque sirven para sumar, han dejado un sabor agridulce en la parcialidad jujeña. El equipo juega bien, propone y domina en diversos pasajes de los partidos, pero no ha logrado plasmar esa superioridad en el marcador para quedarse con los tres puntos.

«El Lobo necesita sumar de a tres», es la frase que resuena en los pasillos de la institución. En un torneo tan parejo como la Primera Nacional, donde las diferencias entre el líder y los perseguidores son mínimas, dejar puntos en el camino puede costar caro al final del certamen. Por ello, esta semana de trabajo extendida se encara con la seriedad de una final. El cuerpo técnico busca ajustar los circuitos de definición y potenciar la agresividad ofensiva en los metros finales, aspectos clave para vulnerar el planteo que seguramente propondrá el conjunto santiagueño en la «Tacita de Plata».

Uno de los beneficios colaterales más importantes de la postergación del duelo ante Quilmes es el tiempo extra para la recuperación de jugadores con molestias físicas. En este sentido, todas las miradas están puestas en el defensor Martín Lazarte.