El crecimiento de las instituciones deportivas en el interior de la provincia suele estar marcado por el sacrificio, la autogestión y un sentido de pertenencia inquebrantable. Sin embargo, lo conseguido por el Club Monterrico Sur en la última semana trasciende lo ordinario para convertirse en un ejemplo de gestión y compromiso social. Los «Sureños», como se conoce popularmente a la familia de esta joven institución, han dejado una huella imborrable en su breve pero intensa historia al inaugurar y habilitar su propio predio deportivo y recreativo, un espacio que desde hoy se erige como el corazón de sus divisiones inferiores.
Ubicado estratégicamente en las inmediaciones del Loteo Soles, en la pujante ciudad tabacalera, el nuevo hogar de Monterrico Sur cuenta con una extensión de tres hectáreas. Lo que hace no mucho tiempo parecía un anhelo lejano o un proyecto a largo plazo, se materializó en apenas unos meses. Las tareas de apertura, desmonte y acondicionamiento del terreno comenzaron en el mes de junio y, gracias a un ritmo de trabajo incesante, esta semana el predio ya fue estrenado por los cientos de chicos que visten la camiseta del club.
La habilitación del predio no es solo un avance en infraestructura, sino un salto cualitativo en la preparación deportiva. Esta misma semana, las divisiones inferiores de Monterrico Sur dieron inicio a los trabajos de pretemporada, un hecho que representa mucho más que una simple práctica de fútbol. Realizar los primeros movimientos físicos y tácticos en un espacio propio genera un sentido de identidad que será fundamental para el desarrollo de los futuros cracks de la zona de los Valles.
Desde la conducción técnica y la comisión directiva, se ha enfatizado que cada entrenamiento en este predio representa una nueva oportunidad para seguir creciendo. La apuesta no es solo técnica; el objetivo primordial es la formación de deportistas y personas con valores sólidos que identifiquen al club. «Ver a nuestros chicos entrenando en un espacio propio emociona y llena de orgullo a toda la familia sureña», confiaron voces cercanas a la institución, destacando que detrás de cada alambrado y cada metro de césped acondicionado hay horas de esfuerzo, trabajo y compromiso.
Lograr una obra de tal magnitud en una institución con solo cuatro años de existencia es un mérito que se reparte entre varios actores. Monterrico Sur ha contado con el respaldo del municipio local y el impulso del programa «Juntos Podemos», una herramienta que ha sido vital para coordinar recursos y maquinaria. No obstante, la dirigencia «Sureña» es consciente de que el camino recién comienza y que el mantenimiento y la mejora constante del predio requieren de un apoyo sostenido.
La realidad de Monterrico Sur hoy es el reflejo de una institución que no se detiene ante las dificultades económicas o los plazos temporales. En el Loteo Soles, entre el verde del campo y el entusiasmo de los juveniles, se está construyendo el futuro del fútbol regional. Los «Sureños» ya tienen su casa, y con ella, la certeza de que el camino de la formación y el crecimiento institucional tiene ahora un horizonte sin límites en el sur de nuestra provincia.