Junto a Zelenski, Macron dedicó su último desfile del

Día de la Bastilla al "despertar estratégico de Europa"

El presidente de Francia reunió a 25 mandatarios europeos e hizo de una fiesta patria una declaración del bloque regional.

Este martes, Francia mostró su poderío militar y su unidad con los aliados europeos en el desfile del Día de la Bastilla más grande de su historia, en un momento en que el rearme europeo cobra impulso frente a la persistente invasión de Ucrania por parte de Rusia.

El último desfile del 14 de julio con Emmanuel Macron como presidente -ya que terminará su segundo mandato en mayo de 2027- reunió a 6700 mil soldados de 35 países europeos, y a 25 jefes de Estado y de gobierno. Entre ellos se destacó el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, en un fuerte gesto político.

Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte, posan junto a mandatarios de 25 países europeos en la tradicional celebración del 14 de julio, en París.

También acompañaron a Macron el presidente del gobierno español Pedro Sánchez, el canciller alemán Friedrich Merz y, en uno de sus últimos compromisos en el extranjero, el primer ministro británico Keir Starmer, quien encabezó junto a Macron los esfuerzos europeos para apoyar a Ucrania.

Se sumaron también el polaco Donald Tusk, la danesa Mette Frederiksen, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y su esposa Olena Zelensa fueron invitados de honor de la celebración del 14 de julio en París.

El desfile que conmemora la toma de la Bastilla durante la Revolución Francesa es el más grande de Europa occidental, por lejos. Esta vez se llevó a cabo un día después de una nueva cumbre de los aliados de Ucrania organizada por Macron, a cuatro años y medio del inicio de la invasión rusa. La eslovena Marta Kos, comisaria de Vecindad y Ampliación de la Unión Europea, lo definió así: «Este ha sido el Supermartes de Europa».

Con 98 aviones, 31 helicópteros y 315 vehículos, un número récord de personal militar desfiló por la avenida de los Campos Elíseos entre el Arco del Triunfo y la Plaza de la Concordia, en el centro de París. Decenas de miles de ciudadanos acompañaron el despliegue en medio de un calor abrasador de hasta 35 grados; para presenciar el desfile, habían conseguido códigos QR que los autorizaban a pasar el perímetro de seguridad.

«Lo que desfiló es una Europa unida y decidida a apoyar a Ucrania frente a Rusia, una Europa segura de sí misma», declaró la viceministra de Defensa de Francia, Alice Rufo, a la radio RTL.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, presenció el desfile del 14 de julio junto a Macron y su esposa.ile del

Unos 500 soldados de la llamada «Coalición de los Dispuestos», integrada principalmente por naciones europeas que apoyan a Ucrania frente a Rusia, fueron parte del desfile, seguidos de manera simbólica por 25 soldados ucranianos.

Su presidente, Volodimir Zelenski, elogió su presencia como «una señal de respeto y reconocimiento a la fortaleza de Ucrania, de nuestro pueblo y de nuestras fuerzas armadas».

Macron, con una trayectoria liderando una Europa estratégicamente autónoma y menos dependiente de Estados Unidos, dijo el lunes que Europa lucharía por la libertad, incluso si eso requiriera que sus propias tropas derramaran sangre.. «Sí, valoramos la libertad y el estado de derecho. Y sí, estamos listos para luchar a fin de defenderlas. Siempre, y a costa de sangre si es necesario», afirmó..

Ante las crecientes amenazas a la seguridad europea y considerando al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como un aliado impredecible, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Fabien Mandon, describió el desfile como «una encarnación física de la solidaridad estratégica entre nuestros países». En 2025, Mandon fue muy cuestionado por haber dicho que que Francia debía estar preparada para aceptar «perder a sus hijos» en un posible conflicto futuro con Rusia.

Soldados de la Guardia de Granaderos del Reino Unido desfilaron junto a la Guardia Republicana francesa, en el mayor contingente británico que ha participado en el desfile en más de dos décadas. Por primera vez, aviones franceses sobrevolaron la avenida de los Campos Elíseos llevando bajo sus alas armas simuladas, algo que se interpretó como una señal de que las fuerzas armadas se muestran listas para el combate. Además, los vehículos blindados Griffon y Jaguar, junto con drones montados en camiones de transporte, mostraron la modernización del equipamiento.

Este desfile militar es el último de Macron como presidente antes de dejar su cargo tras una década en el poder. Recientemente, el mandatario aseguró que cuando finalice este período se retirará de la política. A lo largo de sus dos gestiones, buscó aumentar el presupuesto de defensa e intensificar la cooperación con los aliados.