Dura baja para Boca: Adam Bareiro quedó descartado para el duelo ante Sarmiento

El entrenador Rodolfo Arruabarrena deberá buscar alternativas ofensivas de urgencia

El mundo Boca Juniors, que cuenta con una de las mayores cajas de resonancia y masa de seguidores en nuestra provincia, ha recibido un impacto inesperado en la planificación de su esquema ofensivo de cara a los compromisos inmediatos. La noticia que sacudió los cimientos del predio de entrenamiento confirmó que Adam Bareiro no llegará en condiciones para el trascendental choque por Copa Argentina frente a Sarmiento de Junín. Esta ausencia representa un verdadero dolor de cabeza para el cuerpo técnico, dado que el atacante era una pieza fundamental en la estructura que se venía diagramando durante la presente pretemporada para afrontar el certamen federal, un torneo que siempre despierta una enorme expectativa en el interior del país.

La situación del delantero guaraní ha entrado en un terreno de incertidumbre que preocupa tanto a los especialistas médicos como a los aficionados. Según los informes oficiales, Bareiro lleva ya 62 días de recuperación tras el complejo doble desgarro que sufrió el pasado 11 de mayo, en aquel ríspido encuentro frente a Huracán. Lo que en un principio se estimaba como un plazo de rehabilitación estándar, terminó extendiéndose de manera alarmante debido a que la evolución del tejido muscular no fue la que el cuerpo médico xeneize proyectaba en sus planes originales. Esta «mala noticia» trastoca los planes de Rodolfo Arruabarrena, quien se ve obligado a recalcular su estrategia ofensiva a pocos días del debut.

El compromiso del jugador para con la institución ha sido total, lo que hace que el desenlace actual sea aún más difícil de asimilar para el entorno del club. Se supo que el futbolista no se tomó ni un solo día de vacaciones durante el reciente receso por el Mundial 2026, dedicando cada jornada íntegramente a realizar trabajos de kinesiología y fortalecimiento. A pesar de este esfuerzo extremo por acelerar los procesos biológicos de curación, el preparador físico todavía no ha podido incorporarlo a los trabajos grupales con el resto del plantel, lo que dictaminó su exclusión definitiva de la lista de convocados para viajar a enfrentar al equipo de Junín.

La complejidad de la lesión de Bareiro es calificada como una de las más difíciles que ha tenido que gestionar el departamento médico del club en todo el primer semestre de la temporada. El ya mencionado doble desgarro ante el «Globo» ocurrió en un momento donde el jugador atravesaba un pico de rendimiento, y su salida de circulación se produjo justo cuando el equipo más necesitaba de su capacidad goleadora. Ante este panorama, el objetivo prioritario ha mutado: ahora toda la energía está puesta en que el goleador paraguayo llegue en condiciones óptimas para la llave ante O’Higgins de Chile por la Copa Sudamericana.