El economista, Roberto Rojas, en comunicación con Canal E, analizó el programa financiero presentado por el Gobierno y sostuvo que, aunque la previsión para afrontar los vencimientos de deuda puede ser positiva, el costo del ajuste seguirá recayendo sobre la población.
En primer lugar, Rojas reconoció que, “es una buena noticia que tengamos una previsión de pagos”, aunque rápidamente planteó el contrapunto: “Sería también una buena noticia que tengamos una previsión de aumento de salarios reales”. Según desarrolló, el problema central es que “el Gobierno está renegociando deuda, pensando en los acreedores y no pensando en los ciudadanos”.
Se espera un aumento del déficit en el corto plazo
Además, alertó sobre el escenario fiscal del próximo año: “Ya tenemos una proyección de un déficit, un aumento de déficit del 7,5%, lo que implica un mayor ajuste que va a tener que aplicar el Gobierno Nacional para el año venidero”.
Al referirse a las estadísticas laborales, Rojas explicó por qué la tasa de desempleo no refleja, según su visión, la realidad del mercado de trabajo. “Muchas personas que estaban trabajando en relación de dependencia, en trabajos formales, han perdido esos trabajos y ahora se sienten trabajando porque están en plataformas”, planteó.
También advirtió sobre las limitaciones de la medición oficial del desempleo: “La gente está trabajando porque es un trabajo, pero la realidad es que no es la misma calidad de trabajo que si estabas en una industria”.
Complicaciones en el mercado laboral
El entrevistado mencionó que a esto sumó otro fenómeno: “Hay otro efecto que es el efecto de desaliento”. En ese sentido, señaló que, “ha crecido muchísimo el valor del transporte público y para un desempleado se hace muy difícil salir a buscar trabajo”.
También puso el foco sobre la figura del monotributista: “Hay que sumarle a esto que está el monotributista asociado que en realidad corre riesgo como si fuera un capitalista pero en realidad es un trabajador”.
El economista también remarcó que el sostenimiento del equilibrio fiscal no debería convertirse en el único indicador para evaluar la marcha de la economía. A su criterio, es necesario complementar ese objetivo con políticas que impulsen la actividad productiva, fomenten la inversión privada y permitan una recuperación sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores. «Si la economía no genera empleo de calidad y mejores ingresos, el ajuste termina teniendo un límite social», advirtió.
En cuanto a la evolución del consumo, Rojas señaló que la recuperación continúa siendo heterogénea y que amplios sectores de la población todavía enfrentan dificultades para llegar a fin de mes. Según explicó, la desaceleración de la inflación representa un dato positivo, pero sostuvo que ese proceso debe estar acompañado por una mejora de los salarios reales y una mayor capacidad de compra para que el crecimiento económico pueda trasladarse al conjunto de la sociedad.
Por último, el especialista consideró que el desafío de los próximos meses será encontrar un equilibrio entre el cumplimiento de los compromisos financieros y la necesidad de fortalecer el mercado interno. En ese sentido, afirmó que la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria, aunque insuficiente, si no viene acompañada por medidas que favorezcan la generación de empleo formal, el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y una recuperación sostenida de la demanda.