De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Seguridad Alimentaria del Gobierno Autónomo Departamental de Potosí, la nevada del pasado 4 de julio, alcanzó una altura de 5 a 7 centímetros, lo que derivó en la pérdida de pastos nativos y el congelamiento de bofedales, además de la muerte de cuatro cabezas de ganado camélido.
Las comunidades afectadas por esta inclemencia climática, según la misma Secretaría, son: San Pablo de Lípez, Viluyo, Santa Isabel, Polulos, Río San Pablo, Relave, San Antonio, Kollpani, Cerró Colorado, Cerrillos, Quetena Chico y Quetena Grande, donde además se tienen los caminos comunales interrumpidos, lo que ocasiona daños a la libre transitabilidad de los vehículos.
Es decir, el sudoeste potosino sigue siendo la región más afectada por los fenómenos climatológicos que se van registrando.
La nevada intensa de aproximadamente siete horas afectó la producción agrícola y ganadera de 750 familias en 12 comunidades. Desde la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Seguridad Alimentaria de la Gobernación advirtieron que se están asumiendo diferentes acciones con el fin de precautelar y salvaguardar las vidas humanas, toda vez que se prevé que en el transcurso de los siguientes días se continuará teniendo la presencia de nevadas en la región del sudoeste potosino.
La Unidad de Gestión de Riesgos del municipio de San Pablo de Lípez y la Gobernación de Potosí realizan una evaluación para determinar la magnitud de los daños y establecer las acciones de respuesta, que serán asumidas en el transcurso de las siguientes horas.
La afectación no solo compromete la actividad productiva de las familias campesinas, sino que también genera preocupación por el abastecimiento de alimento para el ganado durante las próximas semanas. La pérdida de pasturas naturales y el congelamiento de los bofedales obligan a los productores a recurrir a reservas de forraje, que en muchos casos resultan insuficientes para enfrentar un invierno de estas características.
Las autoridades departamentales señalaron que se mantiene un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas en el sudoeste potosino, ya que los pronósticos anticipan la persistencia de bajas temperaturas y la posibilidad de nuevas precipitaciones en forma de nieve. Esta situación podría agravar el impacto sobre las comunidades rurales y dificultar aún más las tareas de asistencia.
En paralelo, equipos técnicos de la Gobernación trabajan en la recopilación de información sobre las pérdidas registradas en los sectores agrícola y pecuario, con el objetivo de elaborar un informe que permita gestionar recursos para atender la emergencia. Asimismo, no se descarta la entrega de ayuda humanitaria e insumos destinados a proteger el ganado y apoyar a las familias afectadas.
Los pobladores de la región expresaron su preocupación por la intensidad del fenómeno climático y solicitaron una respuesta rápida de las autoridades para evitar mayores pérdidas económicas. Mientras continúan las evaluaciones en el terreno, la prioridad es restablecer la transitabilidad de los caminos comunales y garantizar el acceso a las localidades que permanecen parcialmente aisladas por la acumulación de nieve.