Según anticipó el meteorólogo Edgardo Escobar, el cambio más significativo se producirá a partir del jueves, cuando el ingreso del aire frío haga que la temperatura máxima apenas alcance los 9 °C, mientras que la mínima rondará los 3 °C, dando inicio a un período de frío intenso en gran parte de la provincia.
Antes de ese cambio, el miércoles se presentará con cielo mayormente nublado, una temperatura mínima cercana a los 4 °C y una máxima de 13 °C. Además, hacia la noche aumentarán las probabilidades de lluvias, en la previa al ingreso del frente frío.
Las condiciones más rigurosas se esperan entre el jueves y el viernes. Para el cierre de la semana laboral se pronostica una máxima de apenas 8 °C y una mínima de entre 1 °C y 2 °C. En caso de que el cielo permanezca despejado durante la madrugada, las temperaturas podrían descender por debajo de los 0 °C, favoreciendo la formación de heladas.
De cara al fin de semana, el frío continuará, aunque con una leve recuperación de las temperaturas máximas. El sábado se prevé una máxima de 11 °C y una mínima cercana a los 0 °C, mientras que el domingo los registros podrían ubicarse entre los 0 °C y los 13 °C. Las bajas temperaturas persistirán durante las primeras horas del día, con riesgo de nuevas heladas en distintos sectores de la provincia.
Los especialistas explicaron que el fenómeno responde al ingreso de una masa de aire de origen antártico, una situación habitual durante el invierno, aunque con características suficientes para provocar un descenso térmico generalizado en el norte argentino. En las zonas de mayor altura no se descartan nevadas asociadas al avance del frente polar.
De acuerdo con el pronóstico, la próxima semana las temperaturas comenzarán a recuperarse de forma gradual, aunque las mañanas continuarán siendo muy frías y con probabilidad de heladas, por lo que recomiendan extremar los cuidados ante las bajas temperaturas.