Gimnasia y Esgrima de Jujuy regresa hoy a los entrenamientos en el Complejo de Papel NOA

Tras un breve, pero necesario periodo de descanso, el plantel conducido por Hernán Pellerano retoma esta mañana los entrenamientos en el predio de Río Blanco.

El silencio que reinó durante los últimos días en el complejo deportivo de Papel NOA llegará a su fin esta mañana. En horario matutino, y bajo la atenta mirada de un cuerpo técnico que no deja detalle librado al azar, Gimnasia y Esgrima de Jujuy volverá formalmente a los entrenamientos. El objetivo es uno solo y está marcado a fuego en el calendario: la segunda parte del campeonato de la Primera Nacional, esa etapa definitoria donde los errores se pagan caro y los aciertos conducen directamente a la elite del fútbol argentino. Tras haber cerrado una primera rueda rutilante, que dejó al elenco albiceleste como líder absoluto de la Zona B con 36 unidades, el reencuentro de hoy marca el punto de partida hacia el sueño del ascenso.

El receso, aunque breve, sirvió para oxigenar las piernas y las mentes de un plantel que terminó el semestre con una intensidad altísima. Sin embargo, el fútbol profesional no admite relajaciones prolongadas. Por ello, la jornada de hoy estará centrada en el reencuentro del grupo y la adecuación física. El preparador físico tendrá la tarea primordial de volver a ajustar los niveles de resistencia y potencia, elementos vitales para afrontar la competencia oficial que asoma a la vuelta de la esquina. La transición del descanso a la máxima exigencia debe ser progresiva pero firme, buscando que los futbolistas recuperen ese ritmo de juego que los convirtió en el elenco más goleador de su zona.

Mientras los jugadores se calzan nuevamente los botines, en las oficinas del club la actividad no cesa, aunque el mensaje es de una llamativa austeridad en cuanto a incorporaciones. Pese a que el mercado de pases permanece abierto y el resto de los competidores buscan desesperadamente nombres para reforzar sus filas, en el «Lobo» jujeño todo hace prever que no habrá nombres nuevos para este segundo tramo. Esta decisión no es producto de la falta de gestión, sino de una convicción filosófica y deportiva que emana del propio Hernán Pellerano: mantener la base es el mejor refuerzo posible.

La dirigencia ha trabajado intensamente en estos días de receso para contener las ofertas que, lógicamente, han llegado por las figuras del equipo. Jugadores de la talla de Molina, Maidana y Soria han despertado el interés de diversos clubes —algunos incluso de la máxima categoría— debido a sus rendimientos sobresalientes. No obstante, el plan estratégico de Gimnasia es blindar a sus 28 profesionales. Pellerano ya anunció que cuenta con un grupo conformado y, lo que es más importante, con dos jugadores por puesto listos para jugar. Esta profundidad de plantel permite encarar lo que viene con la tranquilidad de saber que existe recambio de calidad para afrontar cualquier contingencia táctica o física.

El retorno al trabajo tiene un destinatario concreto: el partido de la próxima semana ante Midland. Este compromiso marcará el termómetro de cómo ha regresado el equipo tras la pausa. Será la primera prueba de carácter para un líder que sabe que ahora todos jugarán contra él con una motivación especial. El cuerpo técnico pondrá especial énfasis en estas sesiones en la solidez defensiva y la pelota parada, puntos que, a pesar de la cosecha de puntos, fueron señalados como los aspectos a mejorar para alcanzar la excelencia competitiva.

La jornada de hoy en Papel NOA será, ante todo, un día de reencuentro. En el vestuario albiceleste se respira un clima de armonía que ha sido el cimiento del liderazgo actual. Esa «buena gente» a la que hacía referencia Pellerano tras el triunfo en Santiago del Estero es la que hoy volverá a ponerse el overol de trabajo. La adecuación física será exigente; se buscará pulir la resistencia para que el equipo pueda mantener esa presión alta y ese vértigo ofensivo que lo caracterizaron durante los primeros partidos del año.

Cabe recordar que el próximo 2 de julio cerrará oficialmente el libro de pases en la categoría. Hasta ese entonces, el mundo Gimnasia estará atento a cualquier movimiento de último momento, aunque la orden de «mantener la base» parece innegociable. La dirigencia entiende que desmantelar el equipo en este punto sería un riesgo innecesario, especialmente cuando el funcionamiento colectivo ha alcanzado niveles de madurez que ilusionan a todo el pueblo jujeño.